12 Abril 2009
Youtube hará perder a Google 365 millones en 2009
[Escrito en San Sebastián, el 11 de abril de 2009; publicado en el blog de Digitalseed]
Un millón de euros al día. Ese es el precio estimado por el que le está saliendo a Google el mantenimiento de Youtube, portal que adquirió en octubre de 2006 por la cifra récord de 1650 millones de dólares.
Según un informe de la prestigiosa firma Credit Suisse, Youtube no consigue cubrir con sus ingresos publicitarios (182 millones de dólares) ni siquiera lo que paga en concepto de royalties (191 millones de dólares). Pero además, tiene que hacer frente una factura por consumo de ancho de banda que asciende a la friolera de 400 millones de dólares al año.
Y es que, según las estimaciones de los analistas de Credit Suisse, YouTube tendrá en 2009 unos 375 millones de usuarios únicos; si un usuario promedio se descarga vídeos con una tasa de 400 Kbs por segundo, pueden alcanzarse picos en los que el ancho de banda necesario alcance cifras cercanas a los 30 millones de megabites por segundo.
¿Qué es lo que falla cuando uno de los sitios web más visitados del mundo no consigue rentabilizarse? Probablemente, las razones son varias:
Como apuntan en News.com, Youtube puede estar sufriendo las represalias del sector cinematográfico y televisivo, por no haber atendido en su día a sus reclamaciones por ver vulnerados los derechos de autor en gran parte de los contenidos subidos al sitio. Reivindicaciones muy similares a las que hacen los grandes medios de prensa con respecto al servicio de Google News.
Aunque finalmente Youtube está haciendo tímidos intentos de acercarse a la industria tradicional de contenidos (como el lanzamiento recientemente anunciado de la plataforma musical Vevo, en conjunción con Universal Music Group), probablemente resulta un poco tarde para modificar su modelo de negocio y reorientarlo de la publicidad a los contenidos de pago. Muchos grandes grupos, como es el caso por ejemplo de Sony Pictures, ya han firmado acuerdos con otros portales, como Hulu (del que hablábamos en este blog hace unas semanas), o han lanzado su propia plataforma de vídeos online, como Crackle.com.
La pregunta que queda en el aire es: ¿Podría ser la compra de Youtube el tropiezo que marque un punto de inflexión hacia el declive del todopoderoso Google?