<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>El Blog de David Llada &#187; historia</title>
	<atom:link href="http://davidllada.com/blog/category/historia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://davidllada.com/blog</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Tue, 27 Dec 2011 00:51:45 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator>
		<item>
		<title>Diez años del 11-S</title>
		<link>http://davidllada.com/blog/2011/09/11/diez-anos-del-11-s/</link>
		<comments>http://davidllada.com/blog/2011/09/11/diez-anos-del-11-s/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 11 Sep 2011 04:45:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>David Llada</dc:creator>
				<category><![CDATA[actualidad]]></category>
		<category><![CDATA[amigos]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[recuerdos]]></category>
		<category><![CDATA[11s]]></category>
		<category><![CDATA[911]]></category>
		<category><![CDATA[al qaeda]]></category>
		<category><![CDATA[atentado]]></category>
		<category><![CDATA[bin laden]]></category>
		<category><![CDATA[iraq]]></category>
		<category><![CDATA[nueya york]]></category>
		<category><![CDATA[osama]]></category>
		<category><![CDATA[torres gemelas]]></category>
		<category><![CDATA[world trade center]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://davidllada.com/blog/?p=512</guid>
		<description><![CDATA[(San Sebastián, 11 de septiembre de 2011) El 11-S me pilló en uno de esos pisos de acogida por los que he ido peregrinando en los periodos en los que no vivía ni aquí ni allá, y estaba siempre de paso. Concretamente, en el 5º-E del número 8 de la calle Víctor Sáenz en Oviedo: [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><em>(San Sebastián, 11 de septiembre de 2011)</em></p>
<p>El 11-S me pilló en uno de esos pisos de acogida por los que he ido peregrinando en los periodos en los que no vivía ni aquí ni allá, y estaba siempre de paso. Concretamente, en el 5º-E del número 8 de la calle Víctor Sáenz en Oviedo: en el piso de <strong>Artus</strong>.</p>
<p>En contra de la costumbre de la casa, consistente en alimentarse de yogures, potitos para bebé, comida china, o cualquier cosa precocinada, aquel día creo recordar que tocaba comer caliente: lentejas. Yo estaba sentado a la mesa y Artus servía los platos cuando encendí la tele. Acababan de conectar en ese momento con las imágenes del incendio en la primera torre, en la que decían que se había estrellado una avioneta.</p>
<p>En aquella época la hermana de Artus estudiaba para controladora aérea, así que no pude evitar la broma: “Tu hermana ya ha empezado las prácticas, por lo que veo, ¿no?”.</p>
<p>Dicha la inevitable tontería, empecé a pensar que aquello era mucho boquete y mucho humo para haber sido causado por una avioneta. Y en ese instante despejó mis dudas la aparición en escena del segundo avión.</p>
<p>El escalofrío fue profundo y fruto de muchas sensaciones. La de incredulidad. La de ser consciente de presenciar algo histórico. La de la irrealidad de estar comiéndose, cucharada a cucharada, un plato de lentejas mientras presenciábamos aquello en vivo y en directo por la televisión. Entonces no había<a href="http://www.twitter.com/lladini" target="_blank"> twitter</a>, y esa inmediatez era aún inusual.</p>
<p>Y luego vino el espeluznante momento en que dejas de lado el simbolismo y la trascendencia de lo que está pasando, y la empatía te hace pensar <em>a escala humana</em>: pensar en las personas que agitaban un pañuelo desde su ventana, atrapadas. En los cientos de bomberos y policías que se enfrentaban a una tarea imposible, casi suicida. En las decenas de personas que, acosadas por el humo y el calor, superadas por la angustia, veíamos tirarse al vacío, sólo para poder respirar un par de bocanadas más de aire antes de morir.</p>
<p>Las torres gemelas tenían 63 metros de ancho. Un Boeing 767 como los secuestrados tiene una envergadura de 47 metros; las pistas de aterrizaje suelen tener entre 45 y 70 metros de ancho. Estrellarse contra ellas no tuvo que suponer una dificultad excesiva, en cualquier caso no mucha más que una aproximación normal para un aterrizaje, aunque aproximadamente al doble de velocidad (algunos testigos confirmaron que los aviones aumentaron su velocidad una vez que ya enfilaban su objetivo, hasta alcanzar aproximadamente unos 750 km/h).</p>
<p>Años después un arquitecto, que conocía bien el funcionamiento de las torres, me dijo que todo parecía planificado para causar el máximo impacto mediático y el menor número de muertes. Lo primero es evidente: el intervalo entre los dos impactos parecía perfectamente calculado para dar tiempo a todas las cadenas de televisión a tomar posiciones y registrar en directo el segundo ataque. Lo segundo, sorprende un poco, pero según esta persona, también parece intencionado: el primer avión se estrella contra los pisos altos de la torre; el segundo lo hace de lleno, a media altura, pero para cuando lo hace esa torre ya estaba completamente evacuada. “Con un intervalo menor entre los dos impactos, o si el primer avión se hubiese estrellado a la misma altura que el segundo, podríamos estar hablando fácilmente del doble de muertes”, me explicó.</p>
<p>El derrumbe de la Torre Sur, como un castillo de naipes, consiguió dejarme boquiabierto por segunda vez en el día. Pensé sin embargo que la Torre Norte aguantaría. Eran unos edificios elegantes, emblemáticos, y siempre quise conocerlos, especialmente desde que se jugó en ellos el Campeonato Mundial de ajedrez entre <strong>Kasparov</strong> y <strong>Anand</strong>. Fue también una desilusión personal ver que las dos se convertían en polvo, y que ya nunca tendría la oportunidad de ver siquiera una una en pie.</p>
<p>De hecho, siempre he pensado que lo mejor que hubiera podido hacer ese país y esa ciudad habria sido reconstruirlas, exactamente igual a como eran, sin cambiar absolutamente nada. La mejor exhibición de perseverancia, de orgullo, de espíritu de superación y de dignidad frente a la barbarie. Pero me temo que Norteamérica es un lugar con demasiada tendencia a los homenajes horteras. Cada uno de los proyectos de reconstrucción que he visto que proponían, resultaba más horroroso que el anterior; no sé en qué habrá quedado la cosa.</p>
<p><strong>Jesgar</strong>, que quiere sacudirse la fama de gafe echándosela a los demás, probablemente saldrá ahora a recordarme (si es que conoce ese detalle) que el día anterior yo había estado mirando, por casualidad y sin intenciones concretas, ofertas de vuelos a Nueva York. Lo curioso es que después de todos estos años aún no he ido nunca a esa ciudad, a pesar de que ya he transitado por todos y cada uno de sus aeropuertos.</p>
<p>Donde sí tenía planes concretos de viajar, a finales de ese mismo mes de septiembre, era a Iraq, incrustado con una delegación humanitaria para hacer una serie de reportajes sobre el embargo. Pero en las horas siguientes al atentado, se llegó a despertó el disparatado debate de si Estados Unidos &#8220;estaba legitimado para hacer uso de armas nucleares en su represalia&#8221;, a pesar de que aún ni siquiera se sabía contra qué o contra quién. Pero Saddam Hussein estaba siempre entre los <em>sospechosos habituales,</em> así que pareció prudente aplazar el viaje por una temporada (finalmente, iríamos en enero de 2002). Eso sí, nos dijeron que fuésemos a hacer el ingreso por los costes del viaje en los días siguientes, tal y como estaba previsto. Imagínense ustedes el escenón de ir un jueves 13 de septiembre a una oficina bancaria a hacer un ingreso de 700 euros en una cuenta corriente a nombre del “comité de solidaridad con la causa árabe”. Con la que estaba cayendo. Nunca olvidaré la cara del tipo que estaba detrás de la ventanilla.</p>
<p>Otro momento de humor negro: en cierta ocasión, años antes del 11-S, el cabrón de Joao y la no menos cabrona de Lucía, una noche que quedamos para tomar algo, me dijeron al llegar al bar: “¿Te has enterado? ¡Se ha caído la torre de Pisa!”. Dicho así, sin venir a cuento, me tragué por completo lo que resultó ser una broma tonta, y me pasé la mañana siguiente rebuscando en las páginas de los periódicos información sobre la noticia.</p>
<p>Pues bien: obviamente, cuando cayeron las torres gemelas, lo primero que se me cruzó por la cabeza llamar al Joao y venirle con el cuento, para hacerle creer que trataba de devolverle la broma, y escucharle decir: “¡Anda ya! ¡A mi me la vas a colar!”</p>
<p>Eran otros tiempos, en los que la omnipresencia de internet no se había extendido aún, lo que nos hacía a todos un poco más ingenuos y posibilitaba gastar bromas así. Unos tiempos en los que, incluso, uno era tratado aún con relativa dignidad en los aeropuertos. Otra época, sin duda.</p>
<div style="clear:both;margin-bottom:5px;">
				<a href="http://twitter.com/share?url=http://davidllada.com/blog/2011/09/11/diez-anos-del-11-s/&text=Diez años del 11-S" target="_blank" title="Click here if you liked this article">
					<img src="http://davidllada.com/blog/wp-content/plugins/twitter-plugin/images/twitt.gif" alt="Twitt" />
				</a>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://davidllada.com/blog/2011/09/11/diez-anos-del-11-s/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Gilipollas</title>
		<link>http://davidllada.com/blog/2011/01/27/gilipollas-origen-etimologico-insulto/</link>
		<comments>http://davidllada.com/blog/2011/01/27/gilipollas-origen-etimologico-insulto/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 27 Jan 2011 01:46:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>David Llada</dc:creator>
				<category><![CDATA[chorradas]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[idiomas]]></category>
		<category><![CDATA[arturo perez reverte]]></category>
		<category><![CDATA[camilo jose cela]]></category>
		<category><![CDATA[etimología]]></category>
		<category><![CDATA[filologia]]></category>
		<category><![CDATA[gelotopoios]]></category>
		<category><![CDATA[gelotopoyos]]></category>
		<category><![CDATA[gilipollas]]></category>
		<category><![CDATA[griego]]></category>
		<category><![CDATA[insulto]]></category>
		<category><![CDATA[origen]]></category>
		<category><![CDATA[teatro griego]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://davidllada.com/blog/?p=416</guid>
		<description><![CDATA[(Londres, 13 de diciembre de 2010) Desde siempre me ha resultado muy interesante la historia de las palabras: su etimología, la procedencia de tal o cual término. El devenir de algunas de ellas es realmente interesante. Y detrás de algunos préstamos lingüisticos entre diferentes idiomas hay historias fascinantes, de contacto entre culturas, en las que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: right;"><em>(Londres, 13 de diciembre de 2010)</em></p>
<p>Desde siempre me ha resultado muy interesante la <em>historia</em> de las palabras: su etimología, la procedencia de tal o cual término. El devenir de algunas de ellas es realmente interesante. Y detrás de algunos <em>préstamos lingüisticos</em> entre diferentes idiomas hay historias fascinantes, de contacto entre culturas, en las que <a href="http://davidllada.com/blog/2006/11/30/del-euskera-al-espanol-pasando-por-el-ingles/" target="_blank">a veces me gusta indagar</a>.</p>
<p>Hace muchos años, cuando era casi un adolescente, por casualidad se me &#8220;cruzaron&#8221; un par de lecturas sobre el teatro clásico que hicieron que se me encendiera la bombilla sobre uno de los insultos más comunes en nuestra lengua: <strong>gilipollas</strong>. Lamentablemente entonces no existía google, y quedaba fuera de mi alcance intentar contrastar algo que, en ese momento, asumí como un hecho: que ese insulto tenía su origen precisamente en la cultura griega.</p>
<p>Hace poco me acordé de esa idea, y me puse a rebuscar para intentar confirmar mi ocurrencia. Y me resultó sorprendente que, entre las muchas y muy imaginativas teorías que he encontrado al respecto de la etimología de la palabra <strong>gilipollas</strong>, en ningún lado se contemple la razonable posibilidad que se me ocurrió a mi: que ésta provenga <strong>del término griego &#8220;gelotopoios”</strong>. Inserto la grafía original como imagen, porque parece que el worpress no reconoce el alfabeto griego:<br />
<img src="http://farm6.static.flickr.com/5020/5391323095_78c9b0d93a_o.jpg" alt="gilipollas gelotopoios" vspace="10" /></p>
<p>El parecido fonético salta a la vista: basta repetir un par de veces &#8220;gelotopoyos&#8221; en voz alta para que lo que te salga de la boca sea &#8220;gilipollas&#8221;. Pero es que además hay un enorme parecido semántico. <em>Gelotopoios</em> quiere decir, literalmente, “el que provoca risa”. Y es el nombre que se daba en el <strong>teatro clásico griego</strong> al personaje que actúa de bufón: aquél al que con sus propios actos se pone en ridículo, y del que todos se mofan.</p>
<p>Cada insulto tiene sus matices, y al menos yo, &#8220;gilipollas&#8221; siempre lo he utilizado en ese sentido: algún pobre payaso que, pese a tomarse muy en serio a sí mismo, hace el ridículo sin ni siquiera saberlo. Y que por añadidura es bocazas, como el personaje del teatro griego.</p>
<p>El término &#8220;gelotopoios&#8221; lo he encontrado también en algunos diccionarios de griego moderno (no en todos, porque es una palabra caída en desuso) con connotaciones más peyorativas, aunque manteniendo el matiz de personaje risible: “payaso”, “loco”, o “persona de comportamiento excéntrico” son algunas de las que he podido recoger tras una breve búsqueda en diccionarios griego/inglés y griego/francés.</p>
<p>Además, no tendría nada de extraño que este vocablo hubiese pasado al castellano, ya que (por poner sólo un ejemplo) está unánimemente aceptado que del griego proviene también otro de los insultos más habituales en nuestra lengua, nada menos que <strong>“idiota”</strong>. Esta palabra comparte raíz con <em>idiosincrasia</em>: le llamaban idiotas a quien no se integraban en la cultura griega, no iban al teatro, y eran considerados unos iletrados por parte de la sociedad ateniense. ¿No es fascinante que un insulto que ya se utilizaba tal cual en la Atenas del siglo V a.C. siga resonando en nuestro idioma hoy en día? Pues creo que ese es el caso también de la palabra &#8220;gilipollas&#8221;.</p>
<p>Ninguno de estos argumentos que expongo es contundente en absoluto. Pero si nos ponemos a examinar las teorías alternativas, como la etimología que recoge la RAE, me parecen mucho menos convincentes:</p>
<p>La más extendida popularmente dice que el insulto procede de un alcalde de Madrid, apellidado Gil, que no gozaba de muchas simpatías. Solía salir a pasear con sus dos hijas adolescentes (en madrileño castizo, &#8220;pollas&#8221;), lo que provocaba las chanzas de la gente: &#8220;ahí viene Gil con sus pollas&#8221;. Y de ahí, &#8220;el gilipollas&#8221;. Creo que no puede ser tomada en serio.</p>
<p>La alternativa que aparece registrada en el Diccionario Histórico de la RAE, es que proviene <em>&#8220;del caló jili, inocente, cándido, derivado de jil, fresco&#8221;</em>. Y también me he encontrado la teoría de que puede derivar del árabe <em>&#8220;yihil&#8221;</em>, que significa &#8220;bobo&#8221;.</p>
<p>Sin embargo, no entiendo cómo a &#8220;jili&#8221; (o a &#8220;yihil&#8221;) le ha podido surgir, de repente, el apéndice &#8220;pollas&#8221;. Lo natural, y lo que nos dice el sentido común, es que algunos términos que pasan a ser de uso habitual se contraigan, adopten formas abreviadas. Pero es mucho más inusual que les surjan aditamentos. A mi me resultaría más razonable pensar que &#8220;gili&#8221; derive de &#8220;gilipollas&#8221;, que no a la inversa. O, como sostengo, que &#8220;gelotopoios&#8221;, en su devenir temporal y geográfico, haya perdido una sílaba y terminado como &#8220;gilipollas&#8221;.</p>
<p>Nunca he podido consultar el <strong>&#8220;Diccionario secreto&#8221; de Camilo José Cela</strong> (¡lo que daría por ponerle las zarpas encima!), pero tengo entendido que él da por buena la idea de que se trata de una creativa fusión entre el caló &#8220;jili&#8221; y el término &#8220;pollas&#8221;, referido al falo. Con todo mi respeto a este gran autor, tampoco me convence.</p>
<p>En fin, es sólo una teoría, y en ningún caso determinante, pero creo que tan pausible o más como el resto que me he encontrado. He hecho llegar por mail estas reflexiones a ese catedrático de la RAE que con tanta asiduidad desempolva los diccionarios de insultas de la lengua castellana, <strong>Arturo Pérez Reverte</strong>. A ver si en una de éstas me llega feedback.</p>
<div style="clear:both;margin-bottom:5px;">
				<a href="http://twitter.com/share?url=http://davidllada.com/blog/2011/01/27/gilipollas-origen-etimologico-insulto/&text=Gilipollas" target="_blank" title="Click here if you liked this article">
					<img src="http://davidllada.com/blog/wp-content/plugins/twitter-plugin/images/twitt.gif" alt="Twitt" />
				</a>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://davidllada.com/blog/2011/01/27/gilipollas-origen-etimologico-insulto/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Curiosidades numismáticas: Los abuelos del dólar</title>
		<link>http://davidllada.com/blog/2006/06/21/curiosidades-numismaticas-los-abuelos-del-dolar/</link>
		<comments>http://davidllada.com/blog/2006/06/21/curiosidades-numismaticas-los-abuelos-del-dolar/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 21 Jun 2006 13:07:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>David Llada</dc:creator>
				<category><![CDATA[chorradas]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[personal]]></category>
		<category><![CDATA[sociedad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://davidllada.com/blog/?p=103</guid>
		<description><![CDATA[Eslovenia, 14 de noviembre de 2002 / Lyon, 19 de abril de 2006 Cuando a lo largo de un viaje te ves obligado a manejarte con diferentes monedas extranjeras -con el consiguiente lío- para simplificar se tiende a llamarlas a todas con el mismo apodo, o al menos eso saco de mi propia experiencia y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="right"><em>Eslovenia, 14 de noviembre de 2002 /<br />
Lyon, 19 de abril de 2006<br />
</em></p>
<p align="justify"><img src="http://static.flickr.com/77/171101187_d45ac424ae_o.jpg" vspace="10" /></p>
<p align="justify">Cuando a lo largo de un viaje te ves obligado a manejarte con diferentes monedas extranjeras -con el consiguiente lío- para simplificar se tiende a llamarlas a todas con el mismo apodo, o al menos eso saco de mi propia experiencia y de los comentarios de otros viajeros. Así, el mundo queda dividido en la <span style="font-style: italic">zona euro</span>, la <span style="font-style: italic">zona dólar</span>, y el llamado <span style="font-style: italic">resto del mundo</span>. Y libras, dracmas, pesos, dinares o rublos reciben por simplificar un nombre común. Yo siempre los he llamado a todos &#8216;gallifantes&#8217;, Patty emplea el término &#8216;chilifurcios&#8217;, y un compañero malagueño que me acompañó en un viaje a Iraq tuvo un golpe de mucha gracia al bautizar a los billetes con el careto de Saddam como &#8216;mortadelos&#8217;.</p>
<p>Una divisa que está a punto de desaparecer, debido a la próxima adhesión de <span style="font-weight: bold">Eslovenia</span> a la <span style="font-style: italic">moneda única Europea</span>, es el <span style="font-weight: bold">tolar</span>. Cuando yo estuve por allí, un euro venían a ser unos 230 tolars aproximadamente. El precio de una cerveza eran 300 tolars, una buena cena andaba entre los 2000 o los 3000 tolars (muy barato!), y el sueldo medio de un funcionario anda por los 150.000 tolars, poco más de 650 euros, a pesar de ser una de las antiguas repúblicas yugoslavas con mejor nivel de vida. Al menos así estaban las cosas entonces, pero supongo que en estos últimos tres años el país habrá <span style="font-style: italic">tirado p&#8217;arriba</span> alcanzando estándares más europeos. Sin ir más lejos a España no la reconoce ni su madre desde que nos metieron en esto.</p>
<p>Al principio aquello de &#8216;tolar&#8217; nos sonaba a una especie de imitación del dólar, algo que tampoco hubiera sido extraño dado que Eslovenia es un país con apenas quince años de vida como tal. La sorpresa me la dio un compañero, <span style="font-weight: bold">Alfonso Romero</span>, cuando publicó en su crónica sobre aquel evento que había sido precisamente al revés: según sus averiguaciones, fue el tolar el que inspiró la aparición del dólar, al ser de origen checo/esloveno los encargados de la fábrica de moneda y timbre del imperio estadounidense.</p>
<p>Ahí se quedó la cosa hasta que hoy, ojeando en la revista de la línea aérea, descubrí que mi ignorancia histórica es aún mayor de lo que pensaba: El tolar (y por ende, también el dólar) deriva del &#8216;Thaler&#8217;, una moneda que fue de uso corriente en gran parte de Europa del siglo XVI al XIX. No sólo eso, sino que además, cuando <span style="font-weight: bold">Carlos V</span> reinaba en las españas, también fue divisa de cambio en los terrenos de ultramar. De ahí a que la futura moneda de los Estados Unidos de Gringolandia se llamase dólar no hubo más que un paso, azaroso pero no sorprendente.</p>
<p>Volviendo al &#8216;Thaler&#8217;, éste se acuñó por primera vez en 1518, y fue algo así como el primer euro: una moneda con la que los Habsburgo pretendían crear un estándar para el comercio, y también sustituir a las que estaban en circulación en ese momento, cuyo contenido en plata era cada vez menor. O dicho de otro modo, y para entendernos, estaban <span style="font-style: italic">adulteradas</span> o convertidas en <span style="font-style: italic">plata de garrafón</span>, por el procedimiento de refundirlas y añadir otros metales a la mezcla (creando una aleación de menor valor), o por el de limar o recortar sus bordes y acuñar nuevas monedas con las virutas.</p>
<p>El descubrimiento de unas importantes minas de plata en la región de Bohemia fue la oportunidad para solucionar ese problema. Y el nombre de la moneda deriva precisamente del lugar donde se encontraba este yacimiento, el &#8216;Joachimsthal&#8217;. &#8216;Thal&#8217;, que significa valle en alemán (por ende, Joachimsthal = Valle de San José), acabó convirtiéndose en el apodo por el que se conocían esas monedas, los thaler, que tiempo después se extenderían por toda Europa y, siglos más tarde, cruzarían el océano.</p>
<div style="clear:both;margin-bottom:5px;">
				<a href="http://twitter.com/share?url=http://davidllada.com/blog/2006/06/21/curiosidades-numismaticas-los-abuelos-del-dolar/&text=Curiosidades numismáticas: Los abuelos del dólar" target="_blank" title="Click here if you liked this article">
					<img src="http://davidllada.com/blog/wp-content/plugins/twitter-plugin/images/twitt.gif" alt="Twitt" />
				</a>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://davidllada.com/blog/2006/06/21/curiosidades-numismaticas-los-abuelos-del-dolar/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>6</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Galicia Mágica</title>
		<link>http://davidllada.com/blog/2006/01/30/galicia-magica/</link>
		<comments>http://davidllada.com/blog/2006/01/30/galicia-magica/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Jan 2006 21:55:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>David Llada</dc:creator>
				<category><![CDATA[fotos]]></category>
		<category><![CDATA[galicia]]></category>
		<category><![CDATA[historia]]></category>
		<category><![CDATA[viajes]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://davidllada.com/blog/?p=76</guid>
		<description><![CDATA[El Ferrol (Galicia), 30 de enero de 2006 El lugar donde tuve instalado mi campamento base durante estos días en Galicia se encontraba rodeado –en un radio de pocos kilómetros a la redonda- de cosas interesantísimas, como dólmenes, cuevas, petroglifos y castros, que aprovechamos para visitar en los ratos libres. ¿Cómo no van a creer [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div align="right"><em>El Ferrol (Galicia), 30 de enero de 2006</em></div>
<div align="justify"><img  src="http://static.flickr.com/40/95061090_a6964e8aa9.jpg?v=0" border="1"></p>
<p>El lugar donde tuve instalado mi campamento base durante estos días en Galicia se encontraba rodeado –en un radio de pocos kilómetros a la redonda- de cosas interesantísimas, como dólmenes, cuevas, petroglifos y castros, que aprovechamos para visitar en los ratos libres. ¿Cómo no van a creer los gallegos en <span style="font-style:italic;">meigas</span>, si su tierra está salpicadas de lugares mágicos? Supongo que esto es algo común a todas las regiones que, como ésta, tienen un largo pasado celta.</p>
<p>En la foto podéis ver el dólmen de <span style="font-weight:bold;">Axeitos</span>, tumba colectiva que está datada en un periodo entre el 2600 y el 3000 a.C. También merece mucho la pena acercarse al <span style="font-weight:bold;">castro de Baroña</span>. Y al lado de casa, cerca de Noia, está el dolmen y las cuevas de Argalo, y varios petroglifos (que no tuvimos tiempo de visitar, pese a estar tan cerca).</p>
</div>
<div style="clear:both;margin-bottom:5px;">
				<a href="http://twitter.com/share?url=http://davidllada.com/blog/2006/01/30/galicia-magica/&text=Galicia Mágica" target="_blank" title="Click here if you liked this article">
					<img src="http://davidllada.com/blog/wp-content/plugins/twitter-plugin/images/twitt.gif" alt="Twitt" />
				</a>
			</div>]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://davidllada.com/blog/2006/01/30/galicia-magica/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

