El Blog de David Llada header image 1

Suicidio de Peter Pan

Sin comentarios

El artista invitado de hoy es Vanitas:

La hija de una amiga, niña alegre de 8 años, ha decidido que no quiere hacerse mayor.

Su decisión me ha sorprendido, porque tiendo a compadecer a los niños -su dependencia, su fragilidad a merced de las tormentas del hogar. Tal vez me acuerdo, sin querer acordarme, de quien fui y no quisiera volver a ser.

-¿Por qué, por qué no quieres hacerte mayor?

-Porque los mayores sois aburridos.

A uno lo habían llamado de todo en este mundo –pese a que uno no es nada-, pero todavía no le habían llamado aburrido.

Sin duda, para esta criatura, que gusta de brincar por el parque, las actividades favoritas de los adultos que la rodeamos –conversar, comer, beber, fumar, escribir y leer; a realizar preferiblemente sentados-, son un auténtico coñazo.

Si supiera que la actividad por la que suspiramos la realizamos tumbados, se afirmaría aún más en sus puntos de vista. Hay aburrimientos deliciosos, ya tendrá tiempo de aprenderlo –no le quedará más remedio.

Cuando uno pasa revista a sus compañeros de generación, se espanta: el que no se suicidó, lo intentó; el que no lo intentó, se mató de un accidente; al que no murió en un accidente, lo mataron en la calle, o lo dejaron tonto para siempre; el que no huyó de casa, estuvo a tratamiento psiquiátrico; la amiga que no sufrió de anorexia, sufrió de bulimia; la que no emigró, quedó desempleada; los que encontraron mil trabajos, sufrieron explotación absurda; quienes no vivimos con y de los padres, camino de la cuarentena, comemos pasta con tomate en el exilio, y no nos podemos consolar pensando que también éramos ciudadanos de segunda en nuestro propio país; quien no haya sufrido un ataque de ansiedad, que levante la mano; quien levante la mano, que confiese sus depresiones; quien viva libre de depresión, que nos pase la receta de su droga; y si alguno no se droga, no sabe lo que se pierde.

Por eso suelo escribir que lo mío no es una generación, sino una degeneración, y de las más lamentables. Una degeneración sin tiros, sin gritos, agonizante en su resignación.

La hija de mi amiga no sabe que “aburridos” es lo mejor que puede llamarnos.

Reproducido sin la autorización del autor, no vaya a ser que no se me deje. Más perlas de éstas, pueden encontrarlas aquí.

Categorías: citas

0 respuestas hasta el momento ↓

  • Aún no hay comentarios, pero puedes ser el primero en dejar uno.

Deja tu comentario