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“Mi hijo, el Che” (I)

5 Comentarios

(La Habana, 18 de agosto de 2009)

“Si hubiera tenido la juventud y el coraje necesarios para empuñar el arma que dejó mi hijo el Che, este libro jamás se hubiera escrito”

Con esas emotivas palabras comienza la biografía del Che escrita por su propio padre, Ernesto Guevara Lynch, y publicada en 1987.

Este año mis vacaciones por tierras mexicanas incluían también una breve visita a La Habana, y adquirir un ejemplar de esta biografía, junto con un buen libro de fotografías de Alberto Korda (cuyo trabajo no se limita ni mucho menos al famoso retrato del guerrillero argentino), eran las dos cosas que llevaba apuntadas en la lista de la compra. Y la verdad es que en La Habana los únicos bienes materiales que se puede conseguir con facilidad y en abundancia son libros viejos. También pensé en comprar habanos, pero luego deseché la idea porque era incompatible con otro de mis propósitos vacacionales: dejar de fumar.

Ahora, tratemos de olvidar que estamos hablando de una personalidad tan mitificada y/o controvertida como es el Che Guevara: Este libro al que voy a referirme resulta, por su planteamiento, una rareza, ya que es del todo insólito que un padre se convierta en biógrafo de su propio hijo. Lo habitual en todo caso es a lo inverso: que hijos -e incluso nietos- dejen plasmadas impresiones personales sobre su ilustre progenitor. Y es que por lo común, para cuando la vida u obra de una persona acumula el bagaje suficientes como para merecer una biografía, sus padres lo normal es que estén ya muertos o sean como poco septuagenarios, una edad poco propicia para emprender una labor de este tipo. Pocos, como el Che, han tenido una vida tan rica, variada e intensa, y una muerte tan prematura; circunstancias todas ellas imprescindibles para que vea la luz una publicación así.

Una biografía escrita por el padre del protagonista tiene un enfoque completamente distinto a cualquier otra, con la indudable cualidad de poder nutrirse en hechos de la infancia y la adolescencia; periodos en los que se forja el carácter y la personalidad de una persona. Y aunque la vida y sus circunstancias muchas veces nos impone tal o cual camino de forma totalmente fortuita, son el carácter y la personalidad los que nos hacen decidir el rumbo cada vez que nos vemos en una encrucijada con opción de elegir (y la “opción de elegir” se nos presenta muchas más veces de lo que parece, me gustaría apuntar a aquellos que van por la vida con exceso de pasividad y lamentos).

En ese terreno nebuloso donde otros biógrafos tienen que especular y recurrir a anécdotas contadas por terceros (y lo sé por experiencia, al haber escrito yo mismo una obra de este tipo), un padre tiene muchos recuerdos propios y bastante precisos. Y muchas veces son estas pequeñas anécdotas de juventud las que nos permiten conocer y comprender mejor a un ser humano.

Por poner un ejemplo: Todo parecía indicar que Ernesto Guevara, “Teté” (como lo apodaban por aquella época), iba a cursar la carrera de ingeniero, y tenía muy buenas posibilidades de obtener inmediata colocación en ese campo de trabajo, en el que ya estaba adquiriendo alguna experiencia y contaba con muy buenas referencias. Sin embargo su abuela, a la cual se sentía muy apegado, enfermó gravemente, y él decidió renunciar a su empleo y acudir a cuidar de ella durante los 17 días que duró su agonía.

Según su padre, fue la impotencia de no poder hacer nada por su abuela lo que le hizo cambiar de planes y ponerse a cursar medicina. Otros biógrafos anteriores habían especulado, en cambio, con que la causa de su interés por la medicina se debía a su propia enfermedad, un asma que le provocaba fortísimos ataques que de tanto en cuando lo paralizaban.

Teniendo en cuenta que el cambio de rumbo fue brusco, a mi me parece más probable que se desencadenara por un acontecimiento (en este caso, la muerte de su abuela) que por los problemas de salud que lo acosaban desde la infancia, lo cual hubiera sido más lógico que despertase una vocación temprana y continuada (no fue el caso).

Por otro lado, y sin ánimo de pasar a hacer juicios de opinión sobre el personaje en concreto (no al menos por ahora, o en este texto), para mi lo que indica una anécdota como ésta es una gran capacidad de empatía ante el sufrimiento ajeno.

¿Todo son ventajas en biografías como ésta, escritas por un padre? Evidentemente, no. Una biografía así es una fuente incomparable de información y anécdotas en lo que respecta a la formación y desarrollo de un personaje trascendente. Pero a la hora de valorar su obra, sus hechos de madurez y su legado, por fuerza tendría tendencia a convertirse en la más exagerada hagiografía. De hecho en este libro en concreto, Ernesto Guevara Lyinch renuncia de plano esa tarea valorativa, y tan sólo la primera parte del libro habla del Che victorioso, el que tuvieron ocasión de visitar en Cuba tras triunfar la revolución, y cuenta algunas anécdotas de sus luchas en la Sierra Maestra narradas por sus compañeros de lucha.

(Añadido en Morelia, México, a 1 de septiembre de 2009)

Cuando me llega la ocasión de publicar esto, ya hace bastantes días que pasé la última página a la biografía del Che. Es una lectura entretenida e interesante: Ernesto Guevara senior era un hombre culto que escribe con soltura, o quizá con ese talento natural que parecen tener muchos argentinos para narrar anécdotas. Además, el libro está salpicado de extractos de la correspondencia personal (y otros escritos de ese estilo, como sus “diarios de motocicleta”) del propio Che, cuyo estilo agudo e irónico en concisas líneas se me hizo aún más agradable Su juventud fue realmente más intensa y atribulada de lo que pensaba: con razón afirma su padre que “era un mago del tiempo”, porque sus intereses y actividades fueron variadísimas.

Supongo que volveré a abordar el personaje en próximos escritos; creo que es la quinta biografía suya que leo, y sólo una vez que ha pasado el fervor juvenil puede uno escribir sobre alguien como el Che con un mínimo de objetividad y desapasionamiento.

Por otro lado, leer la concisa pero entretenida correspondencia que el Che destinaba a sus familiares, me ha animado a retomar la escritura en este blog, de actualización “un poco discontinuada” últimamente. Primero, porque me vuelve a estimular la idea de dejar constancia de mis propias peripecias, aunque sólo sea para releerlas y refrescar la memoria en mi senectud. Segundo, porque “pica” ver que eran más frecuentes las noticias que daba a su familia el Che, en la época del correo postal y andando a salto de mata, de las que doy yo teniendo internet al alcance de la mano. Y eso no tiene perdón.

Por cierto, respecto a lo de dejar de fumar que mencionaba por ahí arriba, he perdido la cuenta, pero creo que ronda las tres semanas el tiempo que llevo sin fumarme un cigarro. Tan sólo me permití unas caladas una noche al volver a casa después que me atracaron (con pistola de por medio), aunque debo reconocer que fue más bien “porque me dieron la excusa para indulgir”, que por verdaderos nervios o disgusto (sólo se llevaron las pelusas que criaban los fondos de mi bolsillos).

Categorías: cuba · libros · paternidad · personajes

5 respuestas hasta el momento ↓

  • 1 Perla Molina // 29.Mar.2010 a las 9:23 pm

    …lo unico qe puedo decir que me paresio exelente…y qe Che fue un gran hombre…que es mii idolo …no devio de haber muerto.

  • 2 micaela geminiani // 9.Abr.2010 a las 7:35 pm

    este libro escrito por su padre me emociono hasta las lagrimas ya que yo amo a este hombre por su integridad y sus ideales ojala el tiempo nos devuelva a otro che y asi tendremos oportunidad de un mundo mejor mas justo y por sobre todas las cosa con edcacion para todos y ser mejoeres personsas y no vivir para acumular bienes .SIEMPRE SERA MI GUIA DOY GRACIAS POR QUE VINO AL MUNDO

  • 3 marcos // 1.Feb.2011 a las 10:09 pm

    el che fue es y sera un GIGANTE, el gran patriota latinoamericano!!! EL CHE VIVE!!!!

  • 4 Gracias // 8.Oct.2011 a las 1:54 pm

    Hola podrian responderme esta pregunta del Che:

    ¿Qué fue lo primero que dijo su padre cuando nació el Che?

    Escribanme al correo, se lo voy a gradecer……

  • 5 William // 27.Ago.2013 a las 7:28 am

    Buen Relato de la biografía, excelente libro qusiera conseguirlo, de que editorial fue el que leiste, el sueño de la revolución del Che en LatinoAmerica

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