San Sebastián, 19 de marzo de 2008
Desde que me instalé en esta casa, y habiendo tenido que dar de alta yo mismo la línea de teléfono, tenía contratado el servicio “trío” de Imagenio. Esto es: televisión, llamadas nacionales y ADSL a presuntos 2 megas. El servicio no era muy bueno (las películas del videoclub y muchos canales se venían a trompicones, con cortes, y la velocidad de internet dejaba bastante que desear), pero aun con todo era una solución práctica.
Por este pack venía a pagar unos 120 euros al mes como mínimo, que se convirtieron en 140 o 150 cuando Cindy se vino a vivir aquí y se añadieron a la factura las llamadas a México.
Eso fue en 2006. Poco a poco han ido apareciendo soluciones más competitivas, y cuando una comercial de Orange me llamó ofreciéndome el mismo todo en uno por una cuota de 34 euros al mes, pensé que merecía la pena cambiarse.
“No hace falta que usted se dé de baja en Telefónica, nosotros lo gestionamos todo para ahorrarle las molestias. Le enviaremos el kit autoinstalable con el router, y en unos 15 días a partir de ahora se producirá el cambio de compañía. Será prácticamente inmediato, usted ni lo notará“, me explicó la comercial.
Este viernes (transcurrida una semana desde esa conversación) me levanto con prisas porque me habían quedado pendientes de hacer algunas cosas urgentes. Y al sentarme frente al ordenador (momento Mojamuto nº1) descubro con pavor que no tengo conexión. Tampoco teléfono. Ni televisión, claro.
“Don’t panic. Take it easy. Hoy será el día ‘de tránsito’. Voy a llamar a Orange para preguntar: quizá el router llegue hoy mismo. Quizá con un poco de suerte no me dejen tirado todo el fin de semana sin interné. Y lo importante es dejarles claro que lo quiero aquí antes de semana santa”.
Llamo y me encuentro con un típico menú de voz pregrabada que, con toda parsimonia, me va explicando que si llamo para esto pulse uno, y que si llamo para aquello pulse dos. Cuando por fin llego a la opción que más me convence (la de “si llama para mentarnos a nuestra madre” aún no está incluida), me dicen que todos los operadores (los 4, supongo) están ocupados. Espero cinco minutos, me rindo, y un rato más tarde vuelvo a empezar.
Hora y algo después, cuando consigo entablar comunicación con un ser humano al otro lado, pregunto que si tardaré mucho más en recibir mi ruoter. La respuesta provoca el momento Mojamuto nº 2: “Señor, se estima que tardará 29 días a partir de hoy“.
Creo que me puse blanco. Yo soy autónomo y cada día que me tengan sin internet me cuesta dinero. Y en otras circunstancias no me importaría estar un mes aislado del mundo, pero ahora no. Precisamente ahora es el peor momento.
La única solución que me han dado es la de proporcionarme una conexión de acceso telefónico vía módem, una tarifa plana de ésas que usábamos antes, y con la que en hora punta (de 7 de la tarde a 12 de la noche) no me sirve ni para cargar la web de gmail y consultar mi correo. Para colmo, sólo el portátil del Sebas tiene módem de ésos (he comprado uno para mi ordenador de sobremesa, pero el cable no me alcanza, y no tengo tiempo para ir de tienda en tienda a ver dónde me venden un cable de teléfono de 7 metros).
Así que aquí estoy, a 56Kbps, con un ordenador prestado, con la opción “cargar imágenes” desactivada en el navegador, sufriendo cortes de conexión cada vez que alguien me llama al fijo, y con la caja tonta más tonta que nunca, ya que sólo veo la 1, la 2, telecinco y un par de regionales. Igualito que en los 90.

2 respuestas hasta el momento ↓
1 El Conde de Montecristo // 20.Mar.2008 a las 9:57 am
Eso sí, en su publicidad parecen que son los que traen el futuro a nuestras casas. Venden excelencia pero compras cutredad. Espero que no te jodan sin servicio tanto tiempo David. En la siguiente entrada de mi blog hablaba de una teoría que refrenda lo que te ha pasado.
Teoría del escaparate
un saludo,
El Conde
2 Carlos // 28.Mar.2008 a las 3:45 pm
David — yo acabo de darme de baja con Orange, por un tema aún más grave. Y hace poco salía publicado en El País una noticia sobre cómo Orange era una de las peores ahora en España en dar servicio. De hecho, yo escribo desde una biblioteca, llevo casi 4 semanas sin teléfono, ni Internet ni nada y también soy autónomo. Me mudé de casa el pasado Noviembre, estudié posibilidades y cogí la misma oferta que mencionas. Los dos primeros meses, ok, cortes puntuales, pero ok. Un día se jodió, sin acceso a nada. Vinieron 3 técnicos, me he gastado más de 80 euros en llamadas en móvil a su puto 902 y la solución al final ha sido darm de baja. Parece que el problema tiene que ver con el cable, es decir, la infraestructura propiedad de Telefónica, por eso tardan siglos en solucionarlo, si es que lo logran, porque Telefónica pasa de ellos. ¿Solución? me he pasado a Telefónica, donde pagaré casi el doble, pero al menos sé que si ha una avería no me dejarán tirado 4 semanas.
Es triste, pero es así. En nuestro país no hay un mercado abierto ni liberalizado de comunicaciones. Telefonica sigue teniendo el monopolio de la infraestructura y practica tecnicas mafiosas co el resto, que además dan un servicio penoso…..
Por cierto… estoy a punto de crear un blog sólo para denunciar esto… ah! y no contrates Orange!!!! estas loco!!!
Saludos,
C
Deja tu comentario