El Blog de David Llada header image 1

From Minnesota (cosas del interné)

Sin comentarios

San Sebastián, 30 de enero de 2008

Aunque me quejo por no poder viajar tanto como antes, la vida sedentaria también tiene sus ventajas. Una de ellas es que, si antes dependía de las bibliotecas y de los libros que gorroneaba a los amigos, ahora que tengo techo propio dispongo de un buen par de estanterías donde amontonar mis ladrillos. Y puedo comprar el libro que me apetezca sin tener que acordarme del clavazo por sobrepeso que me va a meter Easyjet cuando llegue la mudanza de turno, como me pasaba antes.

La mayoría suelo comprarlos, ya sean nuevos o usados, a través de Ebay o Amazon. En particular en los últimos tiempos, y sobre todo a raíz de documentarme para la biografía sobre Karpov, he adquirido por ese medio muchos libros y revistas de ajedrez de los años setenta y ochenta.

Esto ya me había traído alguna anécdota: por ejemplo, fue muy simpático cuando le compré un viejo libro a un vendedor canadiense, y resulta que a éste le sonaba mi nombre por haber leído algunos artículos míos en Europe-Echecs. No sólo me reembolsó el coste del libro, sino que días después compró en mi web una copia de la biografía de Karpov y me pidió que se la dedicara. Por supuesto, se lo regalé con mucho gusto.

Hoy me ha pasado algo bastante curioso; quizá una tontería pero me ha hecho sonreír y preguntarme quién coño será quien está al otro lado. Resulta que, por poner una puja muy rácana y no estar atento, alguien me sobrepasó en la subasta de un libro en ebay que realmente me interesaba. Decidí contactar a quien se lo llevó (un tío de Minnesota), y le dije que si quería, después de que lo hubiera leído yo estaba dispuesto a recomprárselo por el doble de lo que le había costado. Sin embargo, tardó un par de días en responder, y entretanto la casualidad me llevó a encontrar ese mismo título en una librería europea – y a precio de saldo.

Le expliqué al buen hombre que ya no estaba interesado y me disculpé por las molestias. Y me respondió diciendo:

“It hasn’t been an inconvenience. Sorta fun talking with somebody from another country

Se me escapó un what the fuck como una casa de grande. “Sorta fun talking with somebody from another country”??

Quizá no era más que una forma de hablar, una forma de querer ser amable, de decir algo simpático hacia alguien de quien no sabe nada, aparte de mi nombre y el país donde vivo.

Pero el comentario es intrigante. ¿Quién es este tío? Es inevitable imaginarse a un habitante de la América profunda, de ésos que –como en el chiste de Family Guy- creen que el pasaporte es un documento para extrajeros. Y que le ha resultado el colmo de exótico recibir un email de un español. Me siento como en la versión friki de 84 Charing Cross Road.

Ya os digo, quizá exagere. Pero si hubieseis estado en un pueblo perdido de Ohio entenderíais que me ponga en lo peor.

Twitt

Categorías: internet · libros · usa

0 respuestas hasta el momento ↓

  • Aún no hay comentarios, pero puedes ser el primero en dejar uno.

Deja tu comentario