San Sebastián, 2 de octubre de 2007
Esta película/documental que he visto ayer probablemente sea una de las mayores gamberradas jamás filmadas. Y como gamberro que soy –y seré siempre-, me ha encantado. A pesar de que tenga su punto de crueldad.Dos estudiantes de la academia FAMU de cine, en Praga, deciden embarcarse en un particular proyecto de fin de carrera: lanzar una gigantesca campaña de publicidad sobre un hipermercado que no existe.
Se diseña un logotipo, se rueda un anuncio de televisión con coro incluido, se reparten panfletos con tentadoras ofertas, y se empapela media Praga con publicidad del “Cesky sen”. Todo ello bajo un intrigante slogan -”no vengas”; “no gastes”- que resulta ser un reclamo excelente al que la gente parece no poder resistirse.
El 31 de mayo de 2003, fecha anunciada para la inauguración, más de 4000 personas aguardaban a primera hora de la mañana la apertura del centro comercial, cuya fachada –o eso parece- se divisa a varios cientos de metros de donde la multitud se encuentra congregada. Los gerentes del hipermercado (en realidad, los ideólogos del documental actuando como tales), cortan la cinta inaugural y dan paso libre a la marabunta. Cuando estos alcanzan lo que parecía ser el edificio, descubren que no se trata más que de un decorado, detrás del cual no hay nada.
La mayoría de la gente, como se puede esperar, reacciona mal. Se sienten decepcionados, burlados, frustrados, y buscan alguien a quien culpar.
Otros, los que saben reírse de sí mismos -que siempre suelen ser los menos-, se lo toman con humor. Varios incluso captan la burla al instante y frente a las cámaras lanzan al aire interesantes reflexiones. Son estos últimos los que se han dado cuenta de las verdaderas intenciones del documental: dejar en evidencia el enorme poder de manipulación de los medios de comunicación, así como la fiebre consumista que por entonces vivían los checos.
Para entender del todo ese doble propósito crítico que existe detrás de la película, hay que tener en cuenta el contexto en el que se rodó: de qué país estamos hablando y por qué momento atravesaba.
La República Checa acababa -como quien dice- de abandonar su sistema de economía socialista para incorporarse a la alegre orgía del capitalismo. Y ya se sabe lo que ocurrió con los habitantes de todos esos países: que pasaron de tener que hacer cola durante una hora para comprar 1 kilo de plátanos, a poder elegir entre 47 marcas y modelos de televisión. Un choque brutal, especialmente para aquellos que, criados bajo el proteccionismo socialista, resultaban demasiado ingenuos y desvalidos ante lo que se les venía encima.
Por otro lado, en el momento en el que se rodó la película, el gobierno checo acababa de lanzar por todo lo alto su campaña mediática promoviendo el “Sí a Europa” en el referendum que se celebraría poco después. Un hecho que hace obvia la metáfora del decorado del centro comercial – que era sólo un sueño, y tras el que en realidad no había nada.
La película me recordó mucho a algo que había leído el otro día, sobre la inauguración del mayor Media Markt de Europa (en Alexanderplatz, Berlín). Os recomiendo vivamente que la busquéis en el emule (de ahí me la bajé yo con subtítulos en inglés), porque me temo que es el único medio de conseguirla.
Web oficial de la película:
www.czech-dream.comRepercusión del engaño en los medios de comunicación checos:
www.radio.cz
Reseña de la película tras su exhibición en el Festival de Cine Europeo (Bruselas):
www.cineuropa.org
UPDATE:
Actualizo, gracias al apunte de una amable y guapa comentarista: La película puede descargarse AQUI

4 respuestas hasta el momento ↓
1 Mistress // 2.oct.2007 a las 8:33 am
Suena interesante…bajando!!!
Y para quien le pueda interesar yo la he encontrado aquí:
http://www.nodo50.org/rebeldemule/foro/viewtopic.php?t=2923
2 Anonymous // 2.oct.2007 a las 9:13 am
Genial idea, de cabeza voy a bajarmela.
Wiktorek w Polsce
3 marmolillo // 2.dic.2007 a las 8:09 pm
Aunque la idea es genial el documental en sí es pésimo. La postproducción, la dirección inexistente, el ritmo, todo es flojísimo y no me extraña por tanto que el resultado fuera el mayor de los anonimatos.
Aunque lo que gusta es ver cómo se les va de las manos. Pagando con dinero del Estado, la agencia de publicidad se lo pone todo muy fácil, es realmente sencillo teniendo dinero para pagar el desarrollar un producto de cero hasta un nivel tan sofisticado como el de este supermercado ficticio.
Merece ser vista, pero es una pena que en el trabajo de cine propiamente dicho tenga una calidad tan superficial.
4 David Llada // 3.dic.2007 a las 4:13 am
Los dos primeros defectos que citas (postproducción y dirección), más que defectos en sí, me parecen una característica inevitable en un rodaje como éste. Ten en cuenta que no había actores, y por lo tanto el margen de acción para el director es muy limitado. Aparte, cuanto “mejor rodada” y más elaborada estuviese la imagen, menos creíble resultaría.
En cuanto al ritmo, sí, se hace muy lento sobre todo al principio. Pero la verdad es que consiguen que la curiosidad y la tensión vaya creciendo poquito a poco. Teniendo en cuenta la poca acción que hay, quizá no hubieran conseguido el mismo resultado con un ritmo más rápido. De hecho, creo que no hubiera funcionado.
A mí lo que me ha gustado sencillamente es la idea, y sobre todo teniendo en cuenta el contexto (que lo explico en el post). La Europa del Este es la zona de fricción entre el capitalismo y el comunismo, y por eso me resulta muy interesante todo lo que se cuece allí. Como yo no encajo ni en un lado ni en otro, muchas cosas que suceden por esas tierras me aportan material de reflexión.
También añade un plus la valentía que demuestran los directores con su primer proyecto, que sí, estaba subvencionado y eso parece que pone las cosas más fáciles… pero yo creo que resulta más difícil ser inovador precisamente cuando te subvencionan.
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