San Sebastián, 3 de julio de 2007
El otro día, en el blog Pons Asinorum -del que soy asiduo- se recogían estas dos opiniones contradictorias acerca de Estambul, que a él le había llamado la atención precisamente por eso, por la visión tan distinta que presentaban de la misma ciudad.
A mi me pareció que, además, retrataban perfectamente la tipología de dos de las clases de turistas más comunes (las dos clases que, entre una y otra, englobarían al 95% de los turistas españoles, por otra parte):
Es conocer el verdadero significado de la frase “ful de Estambul”… y es una opinión personal. ¡En que momento se me ocurriría!, a mi, que no me va mucho eso de los viajes culturales, irme nada mas y nada menos que 5 días a una ciudad como Estambul![...] Cosas para ver en plan cultural tienes un montón: La mezquita azul…una mezquita; Soliman el Magnifico… otra mezquita; Santa Sofia… otra mezquita; Palacio Topkapi…un palacio y mezquita; El hipódromo romano… ni se ve ya; Iglesia de San Salvador… ahora otra mezquita.
Hola, de Estanbul no te puedes perder nada de nada, cada esquina de este pais maravilloso es mágico. Lo típico que se vé allí es correctisimo, La Mezquita Azul, Santa Sofia, el Palacio de Dolmabaze, Torre de Leandro, Los Derviches, el crucero por el Bósforo impresionante, recorrido por las Islas Principe…..la Torre Galata…..la Cisterna….Palacio de Topkapi, majestuoso……. en fin, nada tiene desperdicio.
El primero, no sé por qué viaja, si queda claro por el desdén de sus palabras que no le gusta lo diferente. ¿Viaja porque le arrastra la novia? ¿Lo hace porque viajar se ha convertido en un acto de consumo que denota status social? Es el típico individuo que podría amargarme la mañana si me lo encuentro paseando su ignorancia/arrogancia por una de esas mezquitas, para él tan poco dignas de admiración, y para mí tan impresionantes. Y probablemente responde al tipo de visitante que te encuentras en muchos museos: esos que, incomodados por enfrentarse a sus lagunas culturales, se esconden detrás de una fachada ‘bromista’, haciendo todo tipo de comentarios estúpidos y tratando de resultar graciosos a sus acompañantes, para distraer la atención del hecho evidente de que, en realidad, no tienen ni puta idea de lo que están viendo.
En adelante, queda clasificado como turista de tipo A: “el que nunca quiso ni debió salir de su pueblo”. Muy abundante entre los españoles (por ignorancia) y entre los gringos (por ignorancia + arrogancia).
La segunda (porque me juego el gaznate a que es una mujer) tampoco entiendo por qué viaja, si parece que no lo necesita. Porque con sólo pronunciar los nombres de los lugares parece que ya se emociona. No dice NADA sobre ellos, salvo soltar un par de adjetivos típicos para engañabobos que se imprimen en los folletos de las agencias de viajes: “mágico, majestuoso, maravilloso…” Queda claro que lo que en realidad le encanta es el exotismo que desprenden ciertos nombres al pronunciarlos. Y en parte, lo entiendo. Pero con esa mentalidad, y si te gusta la magia y las evocaciones literarias, más te vale leer un libro y dejar que esos lugares sigan siendo un sueño, que ir allí, pisarlos, y convertirlos en realidad.
En adelante, queda clasificado como turista de tipo B: los de las pajas mentales, los disfraces de coronel Tapioca y los souvenirs exóticos (por ejemplo, la anterior estoy seguro de que se trajo un narguile, y se lo hubiera traído igual aunque el humo le hiciese echar los pulmones por la boca)


10 respuestas hasta el momento ↓
1 Anonymous // 6.jul.2007 a las 12:55 pm
Lo has clavado, Lladini, no podría estar más de acuerdo.
Wiktorek
2 marmolillo // 6.jul.2007 a las 2:31 pm
Pues aprovecho la reestructuración para contradecirte. La comparativa “viajero” vs. “turista” está sobrevalorada. Tiene más que ver con el dinero y el tiempo libre que tenga cada uno que con el tipo de persona. Se tiene tendencia a ridiculizar a los turistas a veces sin verdadero motivo.
3 David Llada // 6.jul.2007 a las 2:54 pm
“Se tiene tendencia a ridiculizar a los turistas a veces sin verdadero motivo.”
A veces… pero en general, como diría Sabina, ‘nos sobran los motivos’.
Te doy la razón en parte: tener dinero y tiempo libre ayuda a desarrollar cualquier afición, ya sean los viajes, o el tener un grupo de música (la mitad de los músicos de este país son niños de papá).
Pero la diferencia entre “turistas” y “viajeros” no es sólo por la frecuencia y duración de los viajes, el exotismo de los destinos a su alcance… es una cuestión de actitud. Hay detestables turistas ricos y desocupados, y humildes viajeros pobres como ratas.
4 marmolillo // 6.jul.2007 a las 3:01 pm
Es que para ser viajero hay que ser pobre. Porque teniendo dinero, ¿Quién no se aloja en un 5 estrellas?, ¿Quién no va en taxi a los sitios? ¿Quién no paga a un guía privado?
Me deprime encontrarme con turistas españoles cuando viajo pero también pienso que son casi una raza superior comparados con los que se quedan en España porque mejor que aquí en ningún sitio.
5 David Llada // 6.jul.2007 a las 3:08 pm
A mi no me deprime encontrarme con españoles por ahí. Muchas veces me hacen sentir un poco de vergüenza ajena, desde luego. Pero por lo general, pienso en la falta que hacía que saliésemos a ver un poco de mundo, y en lo positivo que será para cambiar un poco el futuro de este acartonado país.
A Easyjet y Ryanair deberían de hacerles un monumento; ellos han europeizado a una generación entera, más aún de lo que lo hizo el euro.
6 jesgar // 6.jul.2007 a las 4:07 pm
Añade un turista tipo C que yo siempre he tipificado: aquel que cuando acude a un museo visita primero la tienda de recuerdos que el propio museo. Extiéndase a todos aquellos que cuando llegan a cualquier sitio se van primero a las tiendas de turisteo a ver que pueden comprar antes que a explorar la ciudad.
7 marmolillo // 6.jul.2007 a las 4:33 pm
Perdón, me he expresado mal, lo correcto es lo que dices de que a veces se siente vergüenza ajena, gente que habla muy alto, que visita en plan masivo los museos y que desfasa demasiado.
Es cierto que las LowCost han hecho más por unir Europa que ninguna otra cosa. Hoy en día es más barato un buen vuelo de Ryanair que viajar con el arcaico Interrail.
8 Anonymous // 7.jul.2007 a las 10:41 am
‘Es que para ser viajero hay que ser pobre. Porque teniendo dinero, ¿Quién no se aloja en un 5 estrellas?, ¿Quién no va en taxi a los sitios? ¿Quién no paga a un guía privado?’
Quizas es facil decirlo sin tener esas toneladas de dinero, pero, de verdad, yo no me veo despilfarrando es lujos orientales aunque pudiera.
Me quedo con mi ‘turismo existencial’, el ‘vive como viven’, ahi radica para mi el atractivo de cambiar de aires.
Wiktorek
9 El Conde de MonteCristo // 7.jul.2007 a las 12:10 pm
Añadiría un suptipo de viajero: los que van en plan mochileros a recorrer un país exótico, y en realidad es porque no quieren o no tienen la pasta para viajar de otra manera, y porque además queda muy guay y muy alternativo eso de viajar a un país recóndito en plan “tirado”
10 Anonymous // 10.jul.2007 a las 10:28 am
Lo de hablar muy alto … creo que es endémico de este país (y yo el primero). Pero tampoco me parece que sea algo especialmente censurable.
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