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Uno más en la familia

9 Comentarios

San Sebastián, 29 de abril de 2007

Acaban de darme la noticia –acojonante noticia- de que tendré una boca más a la que alimentar con el fruto de mi trabajo.

Y no, no he embarazado a nadie. Ni tú tampoco, pero tendrás que compartir conmigo los gastos de manutención de la criatura, tenlo presente. Una criatura que además cuando crezca irá a los mejores colegios, tendrá una comunión y una boda por todo lo alto, necesitará un yate en el que asolearse y que, en resumen, nos va a costar un riñón. A todos. Porque la ¿infanta? ¿princesa? ¿cazadora de príncipes azules?, esa tal Letizia que hacía de busto parlante, ha parido. Y nosotros vamos a ser los padrinos (involuntarios), así que nos tocará sacar la cartera y pagar los puros en cada celebración que se corra la cría.

He tenido que hacer recuento, porque durante los últimos años viví fuera de España (primero en un país donde tenían sus propios reyes y sus propios príncipes, y luego en otro en el que… ¡no había familia real!) y no estaba muy al tanto de este tipo de noticias. Pero si las cuentas no me fallan, son ya 8 los nietos de ese rey italiano a quien el caudillo designó para que fuese su sucesor (con bastante éxito, por cierto, porque heredó casi todos los privilegios y ninguna responsabilidad; ni siquiera la responsabilidad penal).

Es este aumento en forma exponencial lo que más me preocupa. Antes “la realeza” era una especie animal cuyo crecimiento estaba limitado por ciertos factores: Para empezar, tenían sus propios depredadores naturales (los que los pasaban a cuchillo a la menor oportunidad). El macho dominante también practicaba el parricidio o el infanticidio selectivo entre los de su estirpe. Y, por último, les acechaban todo tipo de accidentes: de tráfico, accidentes con escopetas de caza, accidentes de esquí… Todo eso mantenía a raya sus niveles de población. Pero en la actualidad los príncipes y principesas han encontrado en España unas condiciones y un clima más favorables para reproducirse y parasitar -todo un paraíso-, así que se multiplican felizmente como conejos.

No voy a ponerme jacobino y empezar a clamar porque se resucite ese noble invento francés, la guillotina, que tanto bien le hizo a la historia del país vecino. Tampoco hay que pasarse. Personalmente, me daría por satisfecho con la nacionalización de sus bienes y un discreto exilio. Con este último fin -un exilio dorado en algún remoto país- incluso estaría de acuerdo en que una parte del dinero que el Estado me extrae fuese destinado a su pensión.

Eso sí, una pensión establecida de acuerdo a los años que hubiesen cotizado. Que me parece que deben de ser más bien poquitos. Pero eso ya no es mi problema.

Categorías: sociedad

9 respuestas hasta el momento ↓

  • 1 Pirelli // 1.May.2007 a las 7:06 am

    Yo no puedo decir nada; al fin y al cabo, a mí también me mantenéis entre todos…

  • 2 Anonymous // 1.May.2007 a las 5:45 pm

    Hasta hoy, nunca se me había pasado por mi imaginación el escribirte…. Pero, vayamos por partes…
    A tí te conozco porque ya hace unos meses - más o menos por Navidad - planifiqué un viaje a Berlín, y como volamos ( con mi mujer y unos amigos ) a Shoenefeld ( o algo así ) descubrí tus consejos para llegar hasta el centro de Berlín. Por lo tanto, muchas gracias.
    Hoy estaba repasando mis notas ( soy más que menos, bastante ordenado ) y he leído lo del nuevo retoño real, y me ha parecido correcto, muy correcto, muy acorde con mi propio pensamiento y convicción.
    Por lo tanto, aparte de agradecerte lo de Berlín, me sumo fielmente a tus comentarios, e incluso te corrijo en el sentido de que, personalmente creo que te has quedado corto.
    Un abrazo.
    Lluís.

  • 3 David Llada // 1.May.2007 a las 6:01 pm

    Hola Lluís,

    Me había dado cuenta, mediante el contador de visitas, de que mucha gente llega aquí buscando en google “cómo llegar de Schonefeld a Berlín centro”. Debe de ser el texto más útil para la humanidad que he escrito en mi vida. A ver si un día de estos me encargan el manual de instrucciones de un microondas y me supero a mí mismo… ;-)

    Lástima que no te animases a escribirme entonces, porque te hubiera recomendado un puñado de sitios y de buena gana hubiera respondido todas tus preguntas. Adoro tanto esa ciudad que es mi tema de conversación favorito…

    Espero que lo hayas disfrutado de todas formas… aunque mira que en navidad hace frío allí, eh?

    Un saludo, y encantado,
    David

  • 4 oktomanota // 2.May.2007 a las 7:32 am

    bueno si solo fuera una mas , pero es que vamos a tener muchos mas asi que no nos asustemos jaja

  • 5 Pilix Forever // 2.May.2007 a las 9:36 am

    Lo mejor es cuando oyes a la gente decir cosas tipo: ¡qué campechanos son, nuestros reyes!

    ¡No te jode! Que me pegue yo su vidorra a costa de los paisanos y verán que simpática soy, amiga de mis amigas, campechana y, si me apuran, hasta republicana.

    Ay que joderse…

  • 6 Anonymous // 2.May.2007 a las 11:20 am

    me ponga una republica oiga!

    por favor que a los hijos de cada uno los mantengan sus padres no los vecinos.

    buen blog

  • 7 George // 2.May.2007 a las 12:06 pm

    Hola David! Iba a poner un comentario en mi blog sobre lo de la Infanta..pero leyendo tu comentario solo me queda aplaudirte y recomendarselo a tod@s.
    hummm ¿Y si lo copio y lo pego? si lo hace todo el mundo…
    Por cierto, tenemos que hablar, tengo un viaje a Germany (with Love..) en Septiembre y tienes que organizarmelo jeje

  • 8 lasalamandra // 2.May.2007 a las 2:57 pm

    Te conoci por ahi en un post en que viajabas para ir a Asturias… a Pravia, creo… hoy te leo crítico y durísimo. Yo monarca desde luego no soy pero que heavy … aunque llevas razón. Flipe el otro día. Sabía que los reyes algun nieto tenian pero nunca los habia visto. Flipe porque los conocí despue´s de ocho años que tiene el primero… y me parecieron un abuso :)

  • 9 oria // 5.May.2007 a las 10:12 pm

    Que razón tienes, confío en que con la muerte del actual rey toda esta parafernalia se acabe.

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