San Sebastián, 17 de abril de 2007

La revista LIFE es, desde su fundación en 1936 por Henry Luce, todo una institución dentro del fotoperiodismo. Un reconocimiento que, a pesar de su marcado papel como instrumento de propaganda yankee a lo largo de los años, nadie le niega.
En su portada han aparecido algunas de las imágenes más trascendentes del siglo XX, como por ejemplo, las incomparables fotografías bélicas de Robert Capa durante el día D, la caída de Berlín, o la de ése soldado del ejército rojo chino cuyo rostro impasible causa tanta impresión. Esta revista también ha inmortalizado la frescura de la mejor Marilyn Monroe en las fotografías de Philip Halsman, o el empecinamiento -ya cercana la derrota- de los americanos en Vietnam, retratado inmejorablemente por Henri Huet.
A partir de este viernes, 20 de abril, esas legendarias portadas dejarán de pasar por la imprenta. LIFE, este icono del fotoperiodismo, se volcará en exclusiva en su versión en internet, abandonando para siempre los kioskos.
La parte buena del asunto es que LIFE anuncia que su inmenso archivo fotográfico, compuesto por más de 10 millones de imágenes –en su mayor parte inéditas- estará disponible online de forma gratuita. Pero qué duda cabe de que la mayor parte del encanto se habrá perdido.
Aquellos que conservan números antiguos de la revista están haciendo su agosto ahora, a costa de los mitómanos que se han lanzado a comprar en las subastas por internet los ejemplares cuya portada estaba consagrada a la estrella de turno.
Yo, aunque lejos de ser un mitómano, no pude resistirme a comprar una de ellas: La del 12 de noviembre de 1971, que muestra en su portada la imagen de Bobby Fischer, el legendario ajedrecista norteamericano. La compré por unos modestos 18 dólares en ebay, y la tengo desde hace un mes entre algodones en mi casa. Los retratos de Harry Benson, tomados en un rancho de argentina poco después de su victoria sobre Petrosian, ilustran una extensa entrevista/perfil que no tiene desperdicio, y que en los próximos días traduciré -y publicaré por entregas- en mi blog de ajedrez.
Al igual que para muchos aficionados a la música la imagen por excelencia de los Beatles es la de los cuatro de Liverpool cruzando la calle por Abbey Road, para mí la imagen por excelencia de Fischer es ésta. Bobby era, entonces, un hombre de ojos huidizos y nerviosos, por lo que no era fácil –imagino- retratarle su mirada. Mucho menos así, frontalmente, invitándonos a leer lo que se escondía en esa prodigiosa mente llena de enigmas.

4 respuestas hasta el momento ↓
1 oria // 18.Abr.2007 a las 1:23 am
Vaya, que usamos mucho Internet es cierto, pero es mucho más cómodo disfrutar de la lectura cuando el soporte es papel.
Dscanse en paz.
2 Cristian // 19.Abr.2007 a las 1:13 am
La muerte de Life.
3 Pilix Forever // 23.Abr.2007 a las 5:36 pm
Bueno, creo que se pierde por un lado pero se gana por otro… hay que pensar en la tala de los miles de árboles que se ahorrarán a partir de ahora… Era por encontrarle el lado positivo y, si lo piensas, no es poco. Lo malo es la gente que no tenga acceso a Internet, claro.
En fin… como todo en esta vida, tiene sus ventajas y sus incovenientes. No me voy a resistir, por eso, a entrar al archivo fotográfico de Life.
4 David Llada // 1.May.2007 a las 7:16 pm
Me autocorrijo: cuando menciono a los Beatles, me refiero a ellos como “los cinco de Liverpool”. Obviamente, es una errata; los Beatles eran cuatro.
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