El Blog de David Llada header image 1

Aprendiz de todo, maestro de nada

7 Comentarios

San Sebastián, 11 de abril de 2007

Es una frase, o una definición, con la que siempre me he sentido identificado: “aprendiz de todo, maestro de nada”. Si mi vida fuera un examen en el que se evaluasen las materias que he estudiado, aprobaría todo con notable, pero estaría incapacitado para sacar ni un solo sobresaliente. Nunca he conseguido alcanzar la excelencia en ninguno de los campos que he abordado en mi vida. Ni uno solo. Por poner algunos ejemplos:

- Escribo bien, con soltura y precisión, hasta el punto de haber publicado en todos los diarios de este país, de La Razón (aunque me dé repelús admitirlo) a El Mundo, pasando por Marca y El País. Pero realmente, nunca destacaré como periodista ni podría elaborar un texto con cierta calidad literaria.

- Tengo buen ojo tras la cámara y saco unas fotos preciosas; puedo decorar la casa con ellas e incluso ilustrar mis propios artículos. Pero éstas se quedan lejísimos de lo que podría ser un nivel profesional.

- Juego muy bien al ajedrez, y he consagrado a ese juego días enteros de mi vida. Pero cualquiera que se lo haya tomado un poco en serio y se entrene de vez en cuando me puede dar una buena tunda con un tablero de por medio. Soy el típico campeón de su pueblo que cuando visita el club de la gran ciudad más cercana es machacado sin piedad.

- He vivido mucho tiempo a salto de mata y he tenido oportunidad de visitar un montón de lugares, pero estoy lejos de ser un viajero y poder decir que he visto mucho mundo: La lista de destinos a los que pretendo viajar algún día es aún más larga que la de los ya visitados.

- Tengo un buen nivel de inglés, como para poder escribir artículos en ese idioma, y también puedo leer o ver películas en alemán, italiano, francés o portugués. Incluso diría que gracias a mi intuición se me da bien adquirir los rudimentos de un idioma. Pero dar el siguiente paso queda fuera de mis posibilidades: ni conseguí perfeccionar el inglés cuando viví Londres, ni me convertiré nunca en un políglota.

- Me desenvuelvo bien con la tecnología, hasta el punto de poder encargarme de la parte técnica de ciertos proyectos, pero estoy lejísimos de ser un experto, y al menor contratiempo o duda tengo que recurrir a ese amigo geek que todos tenemos.

La lista podría alargarse todavía un buen trecho, pero quizá ésos son los ejemplos más significativos -o al menos los que se me vienen a la memoria ahora mismo- de las muchas cosas cuyas bases aprendí con tanta rapidez y naturalidad que pensé que había nacido para ello… y luego me di cuenta de que no.

Resulta bastante frustrante no haber destacado nunca en nada de lo que uno ha hecho. Muy frustrante. Cuando me encuentro inmerso en cada uno de los citados ámbitos (el periodístico, el ajedrecístico…) yo soy siempre el más flojo, el último de la fila.

Por eso a veces, en lo personal y de puertas para dentro (escribir esto hoy es la primera excepción), me autoreivindico. Me digo a mí mismo que hay un montón de cosas que realmente se me dan muy bien, y que no debería lamentarme o hacerme reproches acerca de todo en lo que no llegué a profundizar un poquito más. Creo sinceramente que mi vida es mucho más rica, variada y jugosa de lo que hubiera sido si me hubiera limitado a obtener la maestría en sólo una de ellas.

Sin embargo, esta dispersión de talentos o intereses tiene un serio hándicap: en un mercado laboral como el que impera hoy en día, en el que se valora sobre todo la especialización y la experiencia acumulada en tal o cual campo –despreciándose muchas veces todos los logros en cualquier otro ámbito- yo no tendría ninguna oportunidad. Sería casi un cero a la izquierda.

Por eso sólo puedo encajar en tareas o en proyectos en lo que se valore el eclecticismo: puestos en los que se necesite alguien que valga tanto para un roto como para un descosido. Y, sobre todo, dependo de los contactos para conseguir laburo: Únicamente quien ya me conozca podrá valorarme y tomarme en consideración para tal o cual tarea.

Así he ido tirando. Pero como las cosas se pongan chungas y tenga que buscar trabajo por los cauces normales, con un currículum como carta de presentación, voy apañado.

Categorías: personal · sociedad

7 respuestas hasta el momento ↓

  • 1 George // 11.Abr.2007 a las 11:30 am

    A ver Davicin, ¿Que te pasa? ¿Tienes un dia chungo, en el que piensas a donde van tus pasos? ¿En que te preguntas que has hecho con tu vida y que vas a hacer con ella?
    No tienes porque preocuparte, has hecho, has vivido, has escrito y has jugado mucho más y mejor que la media (alta) de los mortales, y tendrás tiempo de ampliar tus experiencias y vivencias. Además ten en cuenta que los que son expertos en una materia, solo se podrán dedicar a ella, no serán humanistas ni buscarán nuevas metas. Serán seres limitados, en su mundo serán los reyes pero fuera de el serán simples peones. Animo coño! jeje

  • 2 marmolillo // 11.Abr.2007 a las 12:59 pm

    Para empezar.

  • 3 Carmen // 12.Abr.2007 a las 11:30 am

    Pues te digo una cosa, como te vendas así te compran seguro, anda que tienes conocimientos para parar un tren, la cuestión es cómo la presentes, el marketing…así que tendrás suerte seguro!

  • 4 David Llada // 13.Abr.2007 a las 8:24 am

    No esperaba que lo que escribí sonase tan negativo o deprimente. Si bien digo que no sacaría , ningún sobresaliente, hay tantas cosas en las que obtendría notable que creo que queda bastante compensado. Y soy consciente de que mi vida es mucho más rica así.

    Tan sólo comento que de cara al mercado laboral -tal y como está montado hoy en día-, mi falta de especialización sería un hándicap. Por suerte ahora me sobra trabajo, porque he entrado en esa dinámica de que cuanto más cosas haces más te surgen, pero hubo temporadas en que esa dinámica se invirtió totalmente…

    Marmolillo, el artículo del enlace que me pones, creo que refleja más cómo deberían de ser las cosas, que cómo son en realidad. Yo pesonalmente, y sin falsa modestia, creo que sería un consultor cojonudo; pero mis posibilidades de trabajar en algo así rozan el cero absoluto.

    PD: Me gustó la cita de Francis Bacon: “interesarse en todas las doctrinas es el más bello ejemplo de tolerancia”

  • 5 Anonymous // 14.Abr.2007 a las 1:38 pm

    Consultor de…?
    Sinceramente, la formación para temas técnicos es básica. Es curioso como quien más clama contra esta educación es quien menos la conoce profundamente.
    No pretendo ser grosero David, sólo dar mi opinión sobre algo que ya he escuchado muchas veces.
    Un saludo

  • 6 Pilix Forever // 23.Abr.2007 a las 5:49 pm

    Joder, si tú estás “deprimido” con todo lo que has hecho notablemente, qué tenemos que hacer los que no hemos tenido la oportunidad siquiera de hacerlo?
    Alégrate cada día de lo que ya has hecho y el resto llegará rodado… Hay quienes estamos esperando aún nuestra primera oportunidad.

  • 7 Brevedades // 5.Jun.2007 a las 7:55 pm

    Me siento muy identificado con esto que comentas. Y bueno, me conformo pensando en que soy un ser humanista que aspira a la perfección en muchos campos. Piénsalo :-)

Deja tu comentario