San Sebastián, 20 de marzo de 2007
Hoy me sorprendió encontrarme en las noticias con una cara familiar. O para ser más exacto: no me sorprendió tanto ver su cara -ya que se trata de alguien que salía en los medios con relativa asiduidad-, sino el contexto de la noticia. Taha Yasín Ramadan, antiguo vicepresidente de Iraq y mano de hierro de Saddam Hussein, fue ahorcado – creo que durante la madrugada pasada.
Tuve ocasión de conocerle en persona en enero de 2001, en una entrevista que nos concedió en el Hotel Al Mansour de Baghdad, cuando aún campaba a sus anchas. Recuerdo los nervios de ese día, sobre todo porque se rumoreaba que el propio Satán en persona estaba cerca de donde nos encontrábamos. Y recuerdo, sobre todo, la desagradable impresión que me causó este siniestro personaje. Un kurdo que, por su ambición de poder y por demostrar su lealtad a Saddam Hussein, no tuvo remilgos en encargarse personalmente de dirigir varias acciones de exterminio contra su propio pueblo.
Dudo que mucha gente haya llorado por él. Quien a hierro mata a hierro muere, y todo eso. Aun así, escuchar esta mañana que le habían ahorcado me dejó frío. “Ahorcado”. Qué diferente y cuánto más brutal suena cuando al ajusticiado le pones rostro, te habló, le viste beber un vaso de agua y atusarse el bigote. Por más que fuese un hijoputa de cuidado… qué brutal suena!


5 respuestas hasta el momento ↓
1 marmolillo // 21.Mar.2007 a las 8:54 am
A pesar de que la ciencia avanza que es una barbaridad, estuve leyendo hace algún tiempo sobre los métodos de ejecución de convictos, y a pesar de que existen todo tipo de nuevas tendencias, la horca era uno de los métodos más efectivos e indoloros, y por lo tanto más humanos.
La inyección letal suena muy bien pero que no tiene nada de muerte dulce, y la silla eléctrica ni te cuento.
Asímismo, la horca es uno de los métodos más efectivos que existen, si no el que más, de quitarse la vida por decisión propia.
2 David Llada // 21.Mar.2007 a las 9:30 am
Lo tendré en cuenta si algún día las cosas se ponen chungas
Pero hablando en serio, indoloro o no, a mí me sigue sonando al lejano oeste…
3 marmolillo // 21.Mar.2007 a las 9:04 pm
Estoy de acuerdo contigo en que suena Far West, pero es porque todo lo que tenga que ver con la muerte nos produce rechazo.
Lo que no tiene sentido es que se haya olvidado una máquina tan maravillosa como la guillotina: nunca falla, muerte instantánea, barata y de mantenimiento sencillo.
Es una locura que el hecho de que la cabeza se desprenda del cuerpo parezca más bárbara que una dulce muerte provocada por una inyección letal, que parece como un sueño del que no se despierta, aunque sólo en apariencia.
4 chen // 21.Mar.2007 a las 11:01 pm
lo de muerte indolora la horca … no se que decir, a no ser que te rompas el cuello la axfisia es de lo peor que hay. Dentro de lo malo con la guillotina puedes ver todo diferente mientras rueda tu cabeza y todavia funciona el cerebro.
De todas formas, a ver cuando quitan la pena de muerte, que es inhumano hasta con los que se la merecen.
5 oria // 24.Mar.2007 a las 3:47 pm
Que mal rollo da leer este debate sobre que es más o menos indoloro. Fin a la pena de muerte ya.
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