San Sebastián, 2 de septiembre de 2006
Esta mañana, buceando por algunas páginas personales en internet, me enteré de que uno de estos días había sido el “día del blog” o “blogday”.
Mi primera reacción fue pasar bastante del asunto, ya que yo, por no celebrar, no celebro ni el día de mi cumpleaños. Pero luego leí que la idea era recomendar algunos de estos espacios personales que, pese a no tener una gran popularidad o recibir cientos de visitas, tengan algún mérito, muestren cierto talento, o aporten algo a este Aleph borgiano en que se está convirtiendo internet.
Creo que está de más establecer un “día internacional” para algo tan obvio y saludable como eso, pero como vista desde esa perspectiva la idea me atrae más, voy a participar con algunas recomendaciones de espacios que visito con cierta asiduidad. No son los mejores, ni los que leo más a menudo, pero son los que ahora mismo me pillan más a mano:
- Supongo que, por empatía, tengo preferencia por los blogs de “expats”, los que empecé a leer antes de comenzar con el mío. En concreto, uno que leo cada vez que se actualiza es el de Lost in Transit, escrito por diferentes personas –jóvenes generalmente, aunque hay de todo-, que comparten sus experiencias e impresiones viviendo en lugares y países que distan mucho del suyo.
- En la línea de los anteriores, también mantengo un ojo en las peripecias del Asturiano en Londres, y de mi amiga la Meri y su Vida en Berlín. Al primero lo conocí primero a través de su blog y luego en persona, y a la segunda la conocí primero en persona y –meses después- descubrí por pura casualidad que tenía un blog. A partir del de María, también me aficioné a leer el blog de su hermano, Mientras Desayuno, porque me gustan algunas de las citas que recoge de la prensa, de los libros que lee o de las canciones que escucha, y sus reflexiones sobre ellas.
- Siguiendo con los amigos, los míos se han animado últimamente: Diario de un Esqueleto y “Revista Cáncer” llevan ya unos meses por ahí. Y así de parco voy a ser con ellos porque dedicar parabienes a amigos tan cercanos me haría sentir como si me echara flores a mí mismo.
- Muy ecléctico pero invariablemente interesante es uno que ya recomendé hace poco por aquí, Pons Asinorum, escrito por un tipo –deduzco- muy racional y reflexivo, de los que piensan e interpretan el mundo por sí mismos en lugar de dejarse llevar por los caminos más trillados. Además sus inquietudes coinciden bastante con las mías, así que lo cuento entre los de visita diaria.
- And last, but not least, el blog de una persona a la que admiro y envidio a partes iguales, y cuyo trabajo cambiaría ahora mismo por el mío: Lulú en el Congo, una cooperante española destinada en este país de África. Tomada de su galería es la preciosa foto que encabeza este post, que le pedí permiso para reproducir hace ya muchos meses en un texto que no llegué a escribir, y que confiando en que el permiso siga vigente saco a colación ahora. Por cierto, prestad atención a que su bitácora está dividida entre anotaciones y fotos, y las dos secciones merecen mucho ser visitadas.


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