Pravia, 20 de agosto de 2006
Tengo nostalgia de Berlín. Hace ya 13 meses que me fui de allí, y casi 9 desde la última vez que estuve de visita. Y la dolencia no remite, sigo extrañando esa ciudad exactamente igual que en la primera semana tras haberme ido.
La cosa es tan grave que ya he visto unas tres o cuatro veces todas las películas que transcurren con Berlín como telón de fondo: Lola Rennt, Das Leben ist eine Baustelle, Goodbye Lenin y Sonnenallee… y a las fotos que hice allí les pego repasos periódicos, entre suspiros y kleenex húmedos. Mis amigos deben de estar hartos de que saque Berlín a relucir casi en cada conversación que mantenemos.
En cierto modo es sorprendente, porque nunca había echado así de menos un lugar, ni siquiera cuando me tiré un año sin poner pie en Asturias (ni en ningún otro punto de mi propio país).
Echo de menos las tardes de los miércoles con Georgia, María & company en el Club del Polaco Fracasado donde, con dos cojones, llegué a tragarme varias pelis en polaco con subtítulos en alemán.
Extraño Friedrichshain: los cafecitos de la Simon-Dach Straße, los garitos underground de la Rigaer Straße, el ambientillo veraniego del Boxi…
Daría lo que fuese por ver a Alexandra, mi adorable Mitbewohnerin, y tomar con ella un té en el balcón de su casa, donde tantas y tantas horas pasé, leyendo, fumando y tomando el sol.
Echo de menos a Aurelie, nuestra breve y tormentosa convivencia en aquella casa con calefacción a carbón, los líos en que me metía y las historias surrealistas que siempre me venía contando.
Añoro las cervezas a un euro en el Morgenrot, los ciclos de cine antiguo a 3 euros en el Lichtblick-Kino, los dönners a 1,5 en Kreuzberg, las borracheras ‘por la voluntad’ en las vinerei, la Volkskuchen del barrio.
Echo de menos hasta la nieve, los 15 grados bajo cero y el salir de casa con botas y cuatro capas de ropa. Y si eso no es echar de menos, que baje dios y lo vea.


9 respuestas hasta el momento ↓
1 jesgar // 21.Ago.2006 a las 10:59 pm
Si ya lo decía JFK: Ich bin ein Berliner
Me alegro de saber que no soy el único “bicho raro” (negaré esta expresión ante cualquier tribunal) al que le gustó Good Bye Lenin.
2 David Llada // 21.Ago.2006 a las 11:31 pm
La escena del ‘informativo ficticio’ con el que tratan de hacer creer a la madre que la gente está saltando el muro huyendo de la Alemania occidental y el capitalismo en busca de una nueva vida en el Este… es un puntazo. Un momento cumbre en la historia del cine alemán
3 mestebanez // 22.Ago.2006 a las 8:55 am
Te faltó incluir Berlín: Die Sinfonie der Grobstadt (Berlín, Sinfonía de una ciudad) aunque ese Berlín no se parecerá mucho al que has conocido.
Good by Lenin y Lola Rennt son dos películas excelentes pero que tenían material para ser aún mejores. Quizás en ambos casos se nota que la historia de amor está “metida con un calzador”.
Felicidades por el blog, impecable en todos los aspectos.
4 maria // 22.Ago.2006 a las 10:03 am
David, hace pi meses que no voy al club del polaco fracasado, apenas veo a alexandra… con lo que quiero decir que esas cosas las echarías de menos estando aquí o en cabañaquinta. Al pasado no se regresa nunca.
La peli esa de Berlín, Sinfonía de una ciudad, la teníamos de fondo el otro día en casa y me pareció un poco tostón con una música insufrible. Pero será mi falta de sensibilidad artística.
5 mestebanez // 22.Ago.2006 a las 12:26 pm
Tienes razón María, la película es un tostón (dura menos de una hora y se hace larga), aunque tiene bastante valor histórico. Pero como el autor dijo:
“he visto unas tres o cuatro veces todas las películas que transcurren con Berlín como telón de fondo”
Sentí que faltaba la que quizás es más famosa de todas.
6 David Llada // 23.Ago.2006 a las 9:19 am
Sí, Sinfonie der Grobstadt es seguramente la película más conocida que transcurre en Berlín. Aunque en un Berlín demasiado diferente al que yo conocí.
Mestebanez, estoy de acuerdo contigo en que ambas películas, aunque me gustaron, tenían un tema lo bastante bueno como para haber hecho algo aún mejor. Uno se queda un poco con la sensación de “qué poquito le faltó”. Pero eso me ha pasado ya con bastantes películas alemanas: me resultan bastante ingeniosas, pero les falta un puntito para llegar a ser geniales.
De todas las mencionadas, mi favorita es “Das Leben ist eine Baustelle”. Si no la has visto, en Emule la puedes encontrar (por una lado la peli VO, y por otro los subtítulos).
7 Anonymous // 23.Ago.2006 a las 10:35 am
Ya había puesto Das Leben ist eine Baustelle en descarga :-).
También pude ver que Schonnenalle está mal escrito, debe ser Sonnenalle. De esta si que no hay subtítulos.
8 George // 25.Ago.2006 a las 10:01 am
Para a yudar a esa Ostalgie, te faltó Der Himmel über Berlin: el cielo sobre Berlin de Win Wenders 1987.
Animo David, no decaigas!
9 ibancito // 28.Ago.2006 a las 11:12 am
…se entiende, se entiende esa nostalgia…
Coincido con el último comentario…cómo olvidar Der Himmel über Berlin…yo tuve la suerte de verla en Berlin, en un cine llamado BrotFabrik http://www.brotfabrikberlin.de/kino.html
Saludos desde el bello, el delicioso, el encantador Londres
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