Otra opción para quien ande más corto de presupuesto pero sobrado de tiempo puede ser a través de los aeropuertos de Milán (mi favorito: más que un aeropuerto parece una pasarela de modelos) o de Ámsterdam, con las compañías Alitalia y KLM, que ofrecen verdaderas gangas: unos 450 euros si se reserva con algo de antelación. A quien le interese puede echar un vistazo a www.statravel.co.uk.
Por si gracias a esto y a lo que os he contado por aquí, a alguien le entra el gusanillo de elegir Shanghai como lugar de vacaciones, dedico este post a dar algunos consejos útiles para desenvolverse en esa ciudad. Deshaciendo el equipaje, me encontré con un folleto que la organización de la Masters Cup nos había entregado el primer día y al que no había prestado atención, pero que contiene varios tips muy interesantes. Lo traduzco aquí añadiendo algunos comenarios:
PREPARACIÓN
El clima en noviembre ronda los 10-15 grados centígrados, con lluvia frecuente y fuertes vientos (En verano, por el contrario, lo que te esperan son 40 grados con muchísima humedad: un verdadero infierno. Las mejores épocas para ir de visita son por tanto primavera y otoño, cuando las temperaturas son mucho más suaves).
La electricidad es de 220-240 (Los enchufes de los hoteles suelen ser de tipo inglés, con tres dientes, y en las cosas privadas son tipo asiático. Así que al llegar al aeropuerto es recomendable conseguir un adaptador).
La mayoría de tarjetas de crédito son aceptadas, siendo VISA y Mastercard las más comunes. Sin embargo la tarjetas son admitidas principalmente en grandes centros comerciales, restaurantes de alta categoría y algunas tiendas, siendo el dinero en efectivo la forma más común de pago. La regla general es probar pero asegurándose de preguntar siempre primero, porque algunas veces el símbolo de “se acepta VISA” que muestran algunas tiendas se refiere solamente a tarjetas expedidas localmente (Cuidado con esto: ya escribí aquí que a mi llegada a Shanghai me encontré con que mis tarjetas, ni la VISA ni la Mastercard, eran aceptadas en ningún cajero del aeropuerto, ni siquiera los ATM. Mi anfitrión me explicó que muchas son aceptadas solamente en los cajeros del Bank of China).
No dejes propina, ya que no es costumbre hacerlo (Más aún: salvo en algunos casos puntuales, dejar propina está incluso mal visto).
Sé cuidadoso con tus bolsas y teléfonos móviles en los mercados, el metro y en calles muy transitadas, como en cualquier otra gran ciudad (Shanghai es una ciudad muy segura, dada la dureza con la que se castiga en China a los delincuentes –normalmente les hacen incluso pagar la bala que gentilmente alojan en su cabeza-, pero no por eso una ciudad de 18 millones de habitantes deja de ser una selva, y yo presencié cómo un taxista era atracado a punta de cuchillo).
No bebas agua del grifo (ni agua que te sirvan sin haber visto cómo la botella era abierta ante ti, ni pidas hielo en tu bebida, y sé prudente con las ensaladas y con lo que comas en la calle. Como en cualquier viaje a otro continente, el agua puede contener bacterias a las que tu organismo no esté acostumbrado. Beber té con limón ayuda a evitar problemas, y es aconsejable ir provisto de algún medicamento para la diarrea, como Salvacolina. Como solía decir un viejo amigo mío, compañero de expediciones a México, “Salvacolina salva tu culo”).
Al tomar un taxi, asegúrate de que tienes anotada en chino la dirección a la que te diriges, ya que la mayoría de taxistas no hablan inglés (Sería más propio decir que ningún taxista habla inglés: yo estuve tomando una media de 4 o 5 taxis al día durante 16 días… y sólo encontré di con uno que sabía decir hello y bye bye. Para desenvolverse es imprescindible tener la tarjeta de visita de la persona, restaurante o local que se quiere visitar –y es adecuado hacer tarjetas de visita propias si se viaja allí por negocios. Si te alojas en un hotel, lo mejor es pedirle a alguien en recepción que te escriba en chino la dirección del lugar al que vas. Y si te quedas en casa de alguien, como era mi caso, puedes recurrir a las típicas revistas con guía de restaurantes y clubs, que en Shanghai llevan las direcciones apuntadas en inglés y chino, muy útiles para coserlas a tijeretazos).
DOs & DON´Ts
DOs
Cuando entregues o recibas regalos o tarjetas de visita, usa ambos manos (Esto es muy japonés también, pero no se puede generalizar, porque la china y la japonesa son culturas totalmente distintas).
Intenta (dicho con énfasis en el original: DO attempt) utilizar palillos (chopsticks) para comer aun cuando no sepas cómo se hace, ya que tu esfuerzo será muy apreciado.
Sé muy específico cuando hagas preguntas. Es mejor limitarse a preguntas de “sí o no” (La psicología china, de la cual intenté aprender algo, no se puede resumir en un post, pero esto es una muestra de cómo esta cultura piensa de forma totalmente diferente a la nuestra incluso en cuestiones muy sencillas).
Dirígete siempre a quien no conozcas usando el trato formal: Ms., Mrs. Mr y su apellido.
Si eres invitado a una comida o cena, espera a que el anfitrión te indique dónde sentarte.
Como primero y pregunta después. Se considera muy maleducado no probar la comida (Que tengáis buena suerte. Yo probé la carne de perro a sabiendas de que me estaba merendando al mejor amigo del hombre. Lo que puedo haberme comido sin preguntar, no quiero ni saberlo).
Come siempre lo que está frente a ti. Se considera maleducado acercarse la comida que está en el otro lado del plato (válido también para cuando se asiste a una cena en la que la comida se sirve en varios platos. Come lo que te haya tocado más cerca, y espera a que alguien te ofrezca lo que no está a tu alcance. Es de mala educación acercarse lo que han puesto en el otro extremo de la mesa).
Regatea por todo con los vendedores callejeros. Comienza con el 10% de lo que te hayan pedido originalmente (Vi mucho listo que se creía que creía un lince por haber rebajado el precio al 50%. Lo normal es que acabes pagando el 20% de lo que te pedían al principio. De todas formas, cabe recordar que uno está muchas veces regateando por 2 euros arriba o abajo… que para nosotros no es nada pero para esa gente marca una gran diferencia. Así que yo suelo levantar la mano bastante).
Sé paciente y flexible (Muy, pero que muuuy paciente).
Espera lo inesperado (Sabia frase aplicable a cualquier cosa en la vida).
DON´Ts
No te guardes una tarjeta de visita en la cartera después de recibirla, se considera de mala educación. Déjala sobre la mesa mientras dure la reunión y recógela sólo cuando haya finalizado.
Evita el contacto físico (tocar a alguien en el hombro, en el brazo o en la espalda) al tratar con la gente. Los chinos son muy reacios a ser tocados por gente que no conocen (Cierto, pero sorprende que esto lo haya escrito un inglés, que salvo que lleven varias pintas encimas, son igual de elusivos y vinagres con el contacto físico).
Nunca regales relojes, de pulsera o de pared. Representa el paso del tiempo. Tampoco regales paraguas (Esto no lo entiendo muy bien).
No ofrezcas peras a ninguna pareja, ya que denotan separación (Sí, suena muy raro. Pero “pear” no tiene ningún otro significado aparte de pera, ¿verdad?)
En una comida o banquete, no empieces tu comida antes de que el anfitrión lo haga. Quizá él quiera hacer un brindis antes de comenzar.
Deja un poquito de comida en el plato, no la acabes por completo, ya que tu anfitrión interpretará que te has quedado con hambre (Yo soy extremadamente maleducado con eso: siempre lo dejo limpio, aunque esté lleno a reventar. No sé de dónde me viene la costumbre pero me sabe mal dejar nada en el plato).
Intenta que no se te caigan los palillos (chopsticks) ya que se considera que trae mala suerte. Igualmente, no los dejes reposar en el plato cuando no los estés usando, colócalos simplemente sobre la mesa.

3 respuestas hasta el momento ↓
1 danieluna // 2.Dic.2005 a las 9:19 pm
Super interesante. Espero no te hayas enfermado con el agua de Mèxico. La comida suele ser fuerte para sus estomagos…
2 PUCK73 // 2.Dic.2005 a las 10:25 pm
Ayyyyyyyyy, que dificil es todo, cuantisimas reglas, no se creo que no me haría a todo ese protocolo, soy una metepatas nata y si ya aqui lo hago, imaginate en china, me echarían del país seguro, que estress que de cosas de estar pendientes. Bueno chico, que mañana salgo para Berlín,que muchas gracias por tus consejos, un saludo, el dia once nos vemos por acá, que sea leve tu regreso
3 Luna // 10.Ene.2006 a las 7:26 pm
No sé si te aclara algo, pero en algunos pueblos de Ávila utilizan la expresión “romper las peras” como sinónimo de terminar alguna relación,así que supongo que tu traducción es correcta.
Un saludo.
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