He viajado hasta hartarme por tierra, por mar y por aire. En aviones inmensos, avionetas de dos plazas, en helicóptero, en tren, por carretera, en un pequeño barco de pescadores, o engullido en un ferry gigantesco con cine y discoteca.
Pero Shanghai va a proporcionarme una nueva experiencia: la levitación. Y es que esta ciudad cuenta con el –hasta ahora- único tren del mundo que no circula rodando por un sistema de vías, sino flotando sobre ellas.
El maglev, que es como se le llama para abreviar, se basa en el principio del magnetismo que dicta que los polos similares se repelen. En lugar de vías, este tren del futuro circula sobre una pista de electroimanes que, debido al efecto de repulsión, lo mantienen suspendido a una distancia de entre 1 y 10 centímetros en el aire.
Otro sistema de electroimanes es el encargado de impulsarlo, utilizando el efecto contrario y cambiando constantemente el polo de su campo magnético para acelerarlo a velocidades increíbles: al no existir rozamiento, un tren de esto tipo puede alcanzar de forma silenciosa una velocidad superior a los 600 kilómetros por hora.
La única línea de este tipo abierta por el momento se inauguró en la nochevieja de 2002, y une el aeropuerto internacional Pu Dong (donde estaré aterrizando yo unas 20 horas después de postear este texto) con el centro de Shanghai. El trayecto, de 30 kilómetros, se queda reducido a un desplazamiento de 7 minutos y 20 segundos gracias al supertren, con una velocidad media que ronda los 250 km/h, y una punta de 460 km/h. El precio de un billete viene a ser de unos 6,8 euros.
Esta maravilla futurista ha sido creada por un consorcio de empresas chinas y alemanas, entre las que se encuentran Siemes y el Grupo Thyssen, y tanto los presidentes de estas dos compañías como el excanciller Schröeder y su entonces Ministro de Economía, Hans Eichel, visitaron en varias ocasiones las obras y tomaron parte en la ceremonia de inauguración del tren.
De hecho, tras el éxito de Shanghai, es muy probable que la próxima línea de este tipo que se construya en el mundo sea en Alemania: O bien un enlace entre el centro de Munich y el aeropuerto Franz-Josef Strauss (37 km), un bien un corredor de alta velocidad entre Dusseldorf y Dortmund (79 km).
También Japón y la propia China están desarrollando nuevos proyectos de este tipo. El maglev podría convertirse pronto para estos países en una alternativa muy a tener en cuenta frente al transporte aéreo, ya que los altos costes de las insfraestructuras que requiere este tren quedarían rápidamente compensados por su bajo consumo: debido a la ausencia de rozamiento, y a que funciona con energía eléctrica (no con combustible), el maglev es un medio de transporte limpio y barato de mantener. De hecho, una línea que una Pekín con Shanghai puede ser realidad en un futuro próximo, extendiéndose luego las conexiones hacia el resto de grandes ciudades chinas.

8 respuestas hasta el momento ↓
1 danieluna // 8.Nov.2005 a las 7:34 pm
wow! Super interesante… que padre experiencia
2 ivich // 10.Nov.2005 a las 1:17 pm
alucinante…
anda que no megustaria acompañarte en algunos de tus viajes!
Todo solucionado con las targetas de credito?
3 David Llada // 10.Nov.2005 a las 2:30 pm
Tú no te quejes, no estás en Turín ahora?
4 Aloriel // 24.Sep.2006 a las 4:37 pm
La única línea de este tipo abierta por el momento se inauguró en la nochevieja de 2002, […]
Yo no diría eso, mira el artículo de la wikipedia en inglés sobre maglev y te darás cuenta de las líneas que hay y hubo.
5 David Llada // 24.Sep.2006 a las 4:54 pm
Bueno, me refería a líneas “comerciales”; esto es, funcionando actualmente de forma normal y abiertas al público. El Transrapid y algunas otras que existen en Japón están aún en pruebas, mientras una línea que hubo en Uk (¿Birmingham?) tengo entendido que se cerró porque empleaba tecnología ya obsoleta que hacía inviable su mantenimiento. Pero sí es cierto que tal como lo redacté yo esto no queda aclarado. Ahora echaré un vistazo al enlace de la Wiki que me pones, muchas gracias.
Yo disfruté tanto del trayecto y se me hizo tan corto, que cuando llegué al aeropuerto miré mi reloj y, en vistas de que me me sobraban 20 minutos, volví a pegarme otro viaje de ida y vuelta. Soy como un niño, sí
6 Anonymous // 25.Sep.2006 a las 5:22 am
lee antes esto…
http://www.20minutos.es/noticia/155331/0/alemania/accidente/transrapid/
7 David Llada // 25.Sep.2006 a las 5:26 am
Lo he leído, pero no entiendo qué me quieres decir con ello. ¿Leerlo antes de qué?
8 Tierra Santa // 29.Ene.2007 a las 2:08 pm
wow, que experiencia! y que envidia…..:P
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