No tengo perdón: van a cumplirse tres meses desde que estoy en esta ciudad, y aún no me había pasado por ningún Flohmarkt (rastro, o mercado de pulgas, según traducción literal) de los varios que hay en Berlín.
Hoy lo hice, aunque por accidente. Tenía que atravesar Friedrichshain y al llegar a la Boxhagenerplatz la encontré en plena ebullición primaveral y atiborrada de gente, así que paré a echar un vistazo.
Jamás había visto semejante colección de mierda y trastos inservibles. No sólo los típicos de cualquier rastro, como libros raros, música, ropa de segunda mano, etc., sino también un puñado de tenderetes donde se vendían artículos muy bizarros.
Por poner un ejemplo: en uno de los puestillos una individua exponía teclas de sueltas de ordenador. Era lo único que vendía. Tanto de teclado de sobremesa como de portátil. ¿Que a tu laptop se le ha caído la letra X y necesitas un repuesto? Pues seguro que aquí la encuentras. ¿Que quieres decorar algo en plan scrabble, componiendo palabritas con las letras? Pues lo mismo.
No era el único puesto “altamente especializado” de los que vi. También había uno en el que vendían únicamente pomos (para puertas, armarios…) y otro en el que se acumulaban en cestas cientos y cientos de botones para la ropa (donde sería totalmente imposible encontrar dos iguales, así que ya me diréis qué utilidad puede sacárseles).
Igual de inservible es el trasto del que me encapriché, y que pienso comprar a cualquier precio si vuelvo a verlo ahí el domingo que viene: una hélice de barco que mide algo así como metro y medio de diámetro (hay que haber visto Blow Up para entender mi arrebato).
Pero lo mejor del rastro, sin duda, es el ambientillo. Todos los hippies, punks, alternativos, freaks y “haraganes en general” que, según la india, componen la inmensa mayoría de habitantes de mi barrio, estaban allí congregados, charlando, compartiendo unas cervezas y unos porrillos, y paseando a sus perros o a sus niños.

1 respuesta hasta el momento ↓
1 MiKiMoNo // 5.Sep.2006 a las 6:35 am
Al leer tu post se me ha quedado una sonrisilla melancólica….cada fin de semana a un Flohmarkt diferente, Treptow también es muy curioso y uno en Prenzlauerberg cerca de la Kastanien Allee, no recuerdo bien cómo se llamaba la plaza.
Si has flipado con los mercadillos tienes que probar a irte de aventura por los bares punks del barrio….
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