El Blog de David Llada header image 1

Las brujas de la noche

Sin comentarios

brujas_de_la_noche_Nachthexen

Rufina Gasheva y Natalia Meklin son dos de las Brujas de la Noche, apodo con el que los alemanes bautizaron a este escuadrón formado en la Segunda Guerra Mundial por unas cien muchachas de alrededor de veinte años de edad. Las Nachthexen.

Estas improvisadas pilotos comenzaron a salir en misión de combate tras una formación apresurada de sólo tres meses, 14 horas al día. La mayoría no había visto antes un vehículo a motor en su vida. Y obviamente el ejército les proporcionó su peor y más barato avión: un biplano Polikarpov Po-2, hecho de madera y diseñado en 1928 para uso civil.

Este avioncito sólo podía portar dos bombas colgadas de sus alas, y ello a costa de restringir la carga al máximo. Hasta tal punto que estas valientes ni siquiera llevaban paracaídas, para eliminar cualquier peso “superfluo”; de todas formas, a la baja altura que volaban, no les hubiera servido de mucho…

Sin embargo, sus misiones tuvieron un éxito inesperado e infligieron gravísimos daños al enemigo.

Primero, porque la velocidad máxima que sus aviones podían alcanzar era menor a la velocidad mínima que los aviones alemanes rivales debían mantener para evitar entrar en pérdida. Por lo tanto, resultaba tremendamente difícil derribarlas: solamente podían alcanzarlas en medio de una pasada, y no “persiguiéndolas”. Además, el Polikarpov era muy maniobrable y escurridizo.

En segundo lugar, a pesar de volar a baja altura el motor de este avión hacía muy poco ruido, y además estas valientes solían apagarlo cuando se acercaban a su objetivo. Letales y silenciosas en sus aviones de madera, eso fue lo que les valió su apodo: eran como brujas volando en sus escobas.

El legendario piloto alemán Johannes Steinhoff dijo años más tarde que “aquellas mujeres no le temían a nada”. El ejército nazi decidió otorgar su máximo galardón, la Cruz de Hierro, a cualquier piloto que derribase a una de estas temerarias. Más de treinta de ellas perderían la vida en acto de servicio; la mayoría sobre territorio alemán, donde eran enterradas con honores militares y el máximo respeto. Ni una sola fue apresada: alguna incluso prefirió morir en su avión en llamas antes que caer en manos del enemigo.

La más famosa de ellas fue Lily Litval, La Rosa Blanca de Stalingrado. Era una enamorada de la aviación desde niña, y no dudó en mentir sobre su experiencia para ser admitida en el ejército. Se considera a un piloto un “as” cuando ha conseguido derribar a 5 aviones enemigos: Lily derribó a 16. Cuentan que una de sus víctimas, al ser capturado, pidió que le presentaran al “as” que con tanta pericia le había derribado: cuando llevaron ante él a esta muchacha de sólo 21 años, pensó que le estaban tomando el pelo.

Lily desapareció en 1943. Las normas militares impiden generalmente que un desaparecido reciba condecoraciones, por la sospecha de que pudiera, en realidad, haber desertado. Su mejor amiga, Inna Pasportnikovala (mecánica de su avión) emprendió entonces una búsqueda de casi 25 años, hasta dar con los restos destrozados su avión en una remota aldea en la región de Donetsk, uno de los varios lugares donde se presuponía que podría haber sido derribada. Identificado su cuerpo, el Presidente la URSS Mikhail Gorbachov otorgó finalmente a la teniente Lidia Litviak la Estrella de Oro de Heroína de la Unión Soviética, y se dio su nombre a una calle de Moscú.

Natalya Meklin y Rufina Gasheva sobrevivieron a la guerra. Natalia (a la derecha de la foto), llegó a volar en 840 misiones, con todo tipo de aviones, y recibió todas las condecoraciones existentes en la armada soviética.

El caso  Rufina, y de cómo salvó su vida, da para una novela rusa: no sé hasta qué punto los libros de historia habrán adornado la historia, pero voy a contarla tal como yo la leí. En un vuelo en el que participaba como copiloto/navegadora, junto a la piloto Olga Sanfirova, su avión fue derribado sobre territorio polaco. Salvaron la vida gracias a sus paracaídas, pero tuvieron la mala fortuna de ir a caer sobre un campo de minas. Olga no llegó muy lejos: pisó una y murió en el acto; Rufina, aterrorizada, no se atrevió a dar un paso más. Un soldado soviético que había visto lo que ocurrió, se acerco a ella y, heroicamente, la cogió en brazos y jugándose la vida la cargó hasta terreno seguro.

Fuente: “A Dance With Death: Soviet Airwomen in World War II

→ Sin comentariosCategorías: historia · Rusia

We are all made of stardust

1 Comentario

(Londres, 15 de febrero de 2014)

El cometa Halley, fotografiado a su paso cerca de la tierra en 1910

Es curioso. Sabemos que el 75% del cuerpo humano está compuesto por agua, esa combinación de Hidrógeno y Oxígeno con peculiares características físicas. Y el agua, en inmensos océanos, supone también casi el 10% de nuestro planeta.

Por otro lado, descubrimientos recientes confirman algo que ya se suponía desde hace bastante: el agua no forma parte de nuestro planeta desde su origen. No se generó aquí, en el mismo lugar y al mismo tiempo que el resto de este terruño, sino que proviene de los cometas, esas errantes bolas de nieve gigantescas que surcan el sistema solar. Concretamente, de cometas nacidos en el Cinturón de Kuiper.

Esas olas que en las últimas semanas barrieron nuestras costas, o esas nubes que vemos desde la ventanilla del avión y acaban en Instagram, fueron una vez parte de un cometa. Sus colisiones contra la tierra aportaron el elemento decisivo para permitir la aparición de la vida.

Lo que viene a suponer, que tú, y yo, estamos formados en un 75% por restos de cometas.

Párate a pensar en ello la próxima vez que veas una estrella fugaz. Resulta más romántico, sobrecogedor y emocionante que pedir un deseo.

→ 1 ComentarioCategorías: chorradas

Ajedrez y jazz

Sin comentarios

(Londres, 13 de febrero de 2014)

Oí hablar de Nette Robinson durante el London Chess Classics, el tradicional evento que se celebra cada mes de diciembre: tenía un stand en el que exponía sus pinturas y retratos de los ajedrecistas que habían participado en anteriores ediciones de este torneo. Alguien me comentó que también era cantante de jazz. Nadie me la presentó ni tuve ocasión de hablar con ella, pero por casualidad acabé cruzando algún tweet con su representante, y quedó establecido ese frágil vínculo que acaba propiciando alguna coincidencia.

La coincidencia llegó un par de meses después cuando, estando nuevamente en Londres, vi a través de twitter que James Mccarthy anunciaba “un torneo de Basque Chess” para el día siguiente en un pub del sur de Londres (el Bull’s Head, en Barnes), seguido de un concierto de Nette. Los más cercanos sabréis que el “basque chess” es una ocurrencia que tuvimos un servidor y mi amigo Félix Izeta, por lo que ver que la idea ha gustado y se expande por el mundo da un puntillo de orgullo. Ya casi tenía decidido asistir, cuando además descubrí que el GM Daniel King también estaría en el escenario, tocando el contrabajo.

Ajedrez, un pub recóndito a una hora de distancia, jazz en directo… ¿qué más se le puede pedir a una noche de jueves para vivir una experiencia peculiar? Y además entre el repertorio entró “April in Paris”, una de mis canciones preferidas.

Alguna foto ha quedado bonita; algunas de ellas saldrán en el NICs Cafe del próximo número de “New in Chess”.

→ Sin comentariosCategorías: ajedrez · fotos · londres · musica

Being a dad

Sin comentarios

(London, 12th January 2014)

Sometimes having children makes you feel older. And some other times it makes you realize you are still one of them.

→ Sin comentariosCategorías: londres · paternidad · personal

Project number 2

Sin comentarios

(San Sebastián, 28th January 2014)

“Man plans and God laughs”; that was the title of the last entry on this blog. Well, he must be laughing big time with this unexpected turn of events.

Project number 2 is currently under development. Expected delivery date: July 21st.

→ Sin comentariosCategorías: paternidad · personal