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Larry Evans: El profesor de ajedrez de Norteamérica

Gran Maestro de ajedrez desde 1957, Larry Melvyn Evans era toda una institución de este deporte en los Estados Unidos. Nacido en el corazón de Manhattan en 1932, fue un brillante competidor que destacó ya a una edad muy temprana: cuando todavía era un niño, irrumpió entre los jugadores habituales que se solían congregar en la calle 42, a quienes vaciaba los bolsillos retándoles a partidas rápidas con diez centavos en juego. Llegó a la adolescencia siendo el mejor ajedrecista de Nueva York, que por entonces contaba con una floreciente cultura de clubes y locales donde se disputaban fuertes torneos.

Muy pronto Evans haría su entrada triunfal en los eventos nacionales: debutó con 16 en el Campeonato de los Estados Unidos, alcanzando un más que digno octavo puesto. Y a los 19 obtuvo el primero de sus cinco títulos en esta competición, a los que sumaría además otros cuatro triunfos en su modalidad Open. También formó parte en ocho ocasiones del equipo olímpico estadounidense (las olimpiadas de ajedrez se celebran cada dos años), con el que jugaría un papel decisivo en la medalla de oro que obtuvo en la Olimpiada de Haifa (Israel).

Evans fue un buen amigo de su coetáneo Bobby Fischer: supuestamente Larry, con 28 años, fue quien le presentó al futuro campeón mundial varias muchachas durante el torneo de Buenos Aires de 1960, aunque según otras versiones lo que hizo fue directamente arrastrarlo a un prostíbulo. De una manera o de otra, este primer contacto con el sexo opuesto parece que resultó demasiada distracción para Fischer, quien sufrió en Argentina, a los 17 años, el peor resultado de toda su carrera.

Quizá el hecho de haber sido extremadamente discreto en lo que se refiere a ese incidente fue lo que permitió a Evans ganarse la confianza de Fischer, quien contaría con él como entrenador para preparar su asalto al título mundial. Aunque no llegó a estar presente en la final contra Spassky, Evans jugó un papel decisivo en el camino del norteamericano, asistiéndole durante sus sonadas victorias ante Larsen, Taimanov y Petrosian.

También trabajarían juntos en el único libro que Bobby nos ha legado, “Mis 60 mejores partidas”, en el que Evans fue el encargado de redactar la presentación de cada una de estas joyas ajedrecísticas, así como de recopilar y transcribir los comentarios técnicos de Fischer. Su parte de mérito en esta obra maestra nunca ha sido lo suficientemente reconocida.

Y es que, si como jugador ocupó un lugar destacadísimo, es como divulgador como alcanzó su verdadera fama. Publicó un total de 20 títulos sobre ajedrez, la mayor parte de ellos de nivel magistral, y su columna semanal en la prensa se convirtió en todo un clásico, llegando a reproducirse en más de 50 periódicos distintos de todo el planeta. Sus colaboraciones especiales durante los eventos más importantes, como los campeonatos del mundo, ocuparon las páginas de publicaciones tan importantes como Time o Sports Illustrated. Por no hablar de las revistas especializadas como Chess Life, en la que mantuvo una sección durante más de 40 años sin interrupción, casi hasta el día de su muerte.

Larry Evans, Gran Maestro de ajedrez, nació el 22 de marzo de 1932 en Nueva York, y falleció el 16 de noviembre de 2010 en Reno, Estados Unidos

[Pendiente de publicación en el diario "El Mundo" el 23 de noviembre de 2010]

necrológicas, personajes

David Llada @ 23-Noviembre-2010

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