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Campomanes: Presidente de la época dorada del ajedrez

La disputa del Campeonato del Mundo de ajedrez, que se celebra estos días en la capital de Bulgaria entre Anand y Topalov, se ha visto sacudida por la noticia del deceso de Florencio Campomanes, quien fuera presidente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) durante trece años. Campomanes, nacido en Manila el 22 de Febrero de 1927, falleció a causa de un cáncer este lunes en Baguio, Filipinas.

Bastaban diez minutos de conversación con él, en cualquiera de los siete idiomas que hablaba fluidamente, para sentirse fascinado por su cultura, sus exquisitos modales, y su aguda inteligencia: representó a su país como jugador en varias Olimpiadas de ajedrez, y se doctoró en Ciencias Políticas por la universidad de Georgetown. Políticamente no era sin embargo tan elegante, y quizás la palabra “taimado” sea la que mejor lo defina. Astuto negociador, su primera jugada magistral en el mundo del ajedrez fue convencer a su amigo personal, el dictador Ferdinand Marcos, para que ofreciese, en 1975, cinco millones de dólares como bolsa de premios para el duelo previsto entre el campeón Bobby Fischer, y el candidato soviético Anatoli Karpov. Un encuentro que pese a lo estratosférico de la oferta y a los esfuerzos de Campomanes, nunca llegó a producirse por las reiteradas negativas y exigencias del genio americano, actitud que le llevó a ser desposeido del título.

Pero si Campomanes ha alcanzado una fama poco común entre otros dirigentes deportivos, fue porque su mandato, entre 1982 y 1995, coincidió en el tiempo con la época dorada del ajedrez, en la que Kasparov y Karpov mantuvieron una de las mayores rivalidades deportivas de toda la historia. Y muy especialmente por lo sucedido durante el primero de sus cinco duelos, en 1984, suspendido antes de su conclusión.

Se había pactado que en este encuentro se proclamaría vencedor al primero en obtener 6 victorias, sin que las tablas fuesen contabilizadas. Karpov, favorito del régimen soviético, comenzó castigando a su impetuoso rival y se impuso en 5 partidas, que dejaban la victoria a su alcance. Pero vino entonces una serie interminable de tablas que alargó el campeonato por encima de los cinco meses, desbordando todas las previsiones y causando enormes problemas organizativos. Con ambos contendientes al borde del colapso físico y mental, Kasparov resucitó y se impuso en tres partidas en muy corto espacio de tiempo: era Karpov, que había adelgazado casi 10 kilos a lo largo del maratoniano duelo, quien se encontraba ahora al borde del KO. Llegado a este punto, supuestamente presionado por las autoridades soviéticas para proteger a su preferido, Campomanes decidió suspender el encuentro sin proclamar vencedor.

Ambos ajedrecistas se sintieron perjudicados y se juraron odio eterno: Kasparov, porque al fin había puesto a su rival contra las cuerdas y, dado su juventud y mejor estado físico, confiaba en sus posibilidades. Y Karpov, porque a pesar de su frágil salud, sólo una victoria más le separaba del éxito.

¿A quién quería proteger realmente el presidente de la FIDE con su decisión? “En la antigua URSS, los famosos eran esclavos del sistema. Tan sólo Campomanes sabe realmente qué pasó y por qué lo hizo”, explica Karpov al respecto. Un secreto que, posiblemente, Campomanes se ha llevado a la tumba..

Florencio Campomanes, ex presidente de la Federación Internacional de Ajedrez, nació el 22 de febrero de 1927 en Manila y falleció el 3 de mayo de 2010 en Baguio (Filipinas)

[Publicado en el diario "El Mundo" el 6 de mayo de 2010, en la sección de Opinión]

actualidad, anécdotas, necrológicas, personajes

David Llada @ 6-Mayo-2010

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