El cadáver de Illescas
“El cadáver de Illescas fue seccionado en ocho partes por una sierra eléctrica”, reza el escalofriante titular de un periódico regional publicado hace un par de semanas.
Cualquier aficionado al ajedrez que lo haya visto se habrá sentido conmocionado al encontrar semejante noticia en la prensa, lamentando el trágico destino del conocido Gran Maestro catalán. ¿Quién puede haberle hecho algo así a Miguel? ¿A qué se debió tal ensañamiento?
Se vienen a la mente imágenes de película negra ajedrecística, como aquella protagonizada por Christopher Lambert, Jaque al Asesino. ¿Habrá sido la venganza de un antiguo contrincante en la infancia? ¿El rencor de alguno de sus rivales, harto de que Illescas se lleve el Campeonato de España de calle? ¿Quizá alguno de mis compañeros en Jaque, revista competencia de la que él edita?
Para alivio de sus admiradores, el cuerpo de la noticia desentrañaba el malentendido. Se trataba sólo de que en la localidad de Illescas (provincia de Toledo) había aparecido un cadáver descuartizado. Suceso igual de macabro, pero que al menos no afecta a nuestro campeón de ajedrez, quien espero que esté ahora disfrutando de las fiestas navideñas en compañía de su familia y que no se tome a mal esta pequeña broma.
Nuestro Miguel Illescas no está cadáver, salvo que como el Cid campeador tenga capacidad para seguir ganando batallas después de muerto. Más bien parece que aún le queda mucha leña por cortar. Aunque en los últimos años la competición al máximo nivel haya dejado de ser una prioridad, su palmarés sigue creciendo, y en este año que ahora termina ha añadido a la colección su sexto título de Campeón de España.
Su último triunfo, en el campeonato celebrado en el mes de noviembre la localidad murciana de Lorca, le permite igualar la marca del legendario Ramón Rey Ardid, y le acerca a sólo un título del récord que ostenta otro barcelonés, Antonio Medina, con siete laureles.
Dado que Miguel acaba de cumplir cuarenta años, y que todavía se le puede considerar un jugador joven, parece que el registro de Medina está perfectamente a su alcance. Salvo que la FEDA consiga congregar de nuevo en la final del Campeonato a Shirov y a Vallejo, poniéndole las cosas un poco más difíciles. O salvo que en su camino se cruce un demente con una sierra eléctrica, claro está. Pero ambas posibilidades parecen hoy por hoy poco probables.


BLANCAS: Juan Manuel López
NEGRAS: Miguel Illescas
(Final Campeonato de España 2005, 1ª partida)
1.e4 c5 2.Cf3 Cc6 3.d4 cxd4 4.Cxd4 Cf6 5.Cc3 e5 6.Cdb5 d6 7.Ag5 a6 8.Ca3 b5 9.Cd5 Ae7 10.Axf6 Axf6 11.c3 Ab7 12.Cc2 Cb8 13.g3 Ag5 14.Ag2 0-0 15.h4 Ah6 16.g4 Af4 17.Cxf4 exf4 18.Dd2 Cc6 19.Dxf4 Ce5 20.Dg3 Dc8 21.0-0-0 Dxg4 22.Dxg4 Cxg4 23.Td2 f5 24.f3 Ce5 25.Ce3 fxe4 26.fxe4 Tf2 27.Thd1 Taf8 28.Txf2 Txf2 29.Txd6 Te2 30.Cf5 Txg2 31.Td8+ Rf7 32.Cd6+ Re7 33.Cxb7 Th2 34.Td5 Cc4 35.b3 Ce3 36.Td3 Cg4 37.Cd6 g6 38.Cc8+ Re6 39.Td6+ Re5 40.Txa6 Cf2 41.Ta5 Cd3+ 42.Rb1 Rxe4 43.Ta7 Re3 44.a4 Rd2 45.Tc7 Th1+ 46.Ra2 Rc2 47.axb5 Tb1 48.Te7 Txb3 49.Te2+ Rxc3 50.Ra1 Txb5 51.Cd6 Te5 52.Txe5 Cxe5 53.h5 gxh5 54.Rb1 h4 55.Rc1 Rd3 56.Rd1 h3, rinden. (0-1).
David Llada @ 30-Diciembre-2005